Ejemplos ?
A causa de este desorden y de esta inconveniencia, y no porque un pié deje de guardar compás con la lira, tiene lugar la falta de acuerdo y armonía entre hermanos y hermanos, entre Estados y Estados, y en sus divisiones y en sus guerras sufren el cúmulo de males que mutuamente se causan.
¿Recibiría en mi alma sin el homenaje más grande a los dos Marco Catón, y Leli el sabio, y Sócrates, con Platón y Cleantes? Bien al contrario, yo los venero y ante nombres tan grandes, siempre me pongo en pié.
Era una pareja preciosa: El verdadero tipo de hermosura y belleza en la mujer, el garbo y gentileza en el hombre. Nunca amantes más felices, llegaron al pié de los altares.
Y allá á lo lejos se vian La estensa vega cruzando Varios ginetes que huian, Que mas se desvanecian Cuanto se iban alejando. Pasó Godofredo el puente, Y apenas apareció La aurora en el rojo oriente, Firme el pié y alta la frente En el alcazar entró.
4º: Las fuerzas militares en los departamentos del Sur de Colombia, y en los del Norte del Perú se reducirán, desde la ratificación del presente tratado, al pié de paz; de manera que en lo sucesivo no sea permitido mantener en ellos más que las guarniciones y cuerpos muy necesarios e indispensables para conservar el país en seguridad y quietud.
Es mas valiente que centenas reunidas..., como el fuego en el momento que se consume..., un millón de hombres son incapaces de permanecer de pié delante de él..., ignorando el pavor..., como un león salvaje en el valle de los animales del desierto; no habla como un jactancioso..., salvando su ejército el día del combate..., devolviendo al hogar a sus seguidores y salvando a su infantería.
Tomó el de á pié en este punto La vuelta á los arrabales, Y sin que hubiesen los guardias Ocasion de demandarle Sino de hacerle gran honra Como á ilustre personage, Entró en Burgos por la puerta Que á Santa Maria cae.
Y al decir estas palabras, el enamorado indio abrazaba las rodillas temblorosas de la española, que puesta de pié, no podía dar un paso aprisionada como lo estaba por los brazos del cacique.
Quedó aterrado el santo religioso Al pié de la vacía sepultura Mirando por el aire nebuloso Veloz huir la aparicion impura; Hasta que al cabo de terror transido Desfalleció sin voluntad ni aliento Y cayó sin sentido (198) Al desgarrarse airado el firmamento De un trueno con el cóncavo estampido.
Uno dá la preferencia A una ponderosa lanza, El otro en vez de puñal Usa de tajante espada. Unos gustan á pié firme Ver la fiera y esperarla, Otros juzgan mas alegre Vencerla tras de cansada.
Tendió por el aposento Rapidísima mirada Este hombre desde la entrada, Y con perezoso pié Llegó al lecho de Ronquillo Mientras el buen religioso Acercóle respetuoso Blando sitial y se fué.
Mas si á tu interés miraste Sus órdenes escediendo Que injusto es por ello entiendo Al Emperador culpar.» Y asi diciendo con calma Al alcalde moribundo Salió Felipe segundo De alli con rápido pié.