Ejemplos ?
ue las finanzas del Perú han andado siempre dadas al demonio, es punto menos que verdad de Perogrullo. Por fortuna, los peruleros somos gente da tan buena pasta, que maldito si paramos mientes en la cosa.
Presentola el secretario de Estado una lista de todos los obispos de América, en la cual no consignó a Almoguera, por imaginarse que este nombre disgustaría a su soberana. La reina, después que el secretario leyó la lista, preguntó: -¿Cuáles el más antiguo de los obispos peruleros?
La tienda de Bodegones era sitio de tertulia para los lechuguinos contemporáneos del virrey bailío Gil y Lemos, a varios de los que dijo una tarde el relojero: -¡Per Bacco! Mucho de que el Perú es rico y rumbosos los peruleros, y salimos ¡Santa Madona de Sorrento!
Sin olvidar nunca el rostro del asesino que manchó de sangre el Edén, Eva jura venganza ante la tumba de su padre y para cumplir su promesa se traslada a la Ciudad de los Reyes (antiguo nombre de Lima) junto al padre de León, donde se topa con una mezcla de razas y costumbres (negros, gitanos, peruleros, indios y por supuesto, los blancos).