Ejemplos ?
Por lo que conocemos de los haravicus ó vates peruanos, que es muy poco ciertamente, sacamos en claro que, entre ellos, el arte, la forma, no anduvo muy aventajado.
En la segunda parte se contrae á recriminar la defección de Olañeta, en el Alto Perú; y en la tercera y última, á probar que la batalla de Ayacucho no se perdió por traición ni por ig norancia, sino por cobardía de la tropa (colecticia y en tres cuartas partes compuesta de peruanos) y por haberse adelan- lantado, más de lo que se le previno, el comandante del pri- mer regimiento de la izquierda.
Aquel de los dos países a cuyo favor queden anexadas las provincias de Tacna y Arica, pagará al otro diez millones de pesos moneda chilena de plata o soles peruanos de igual ley y peso de aquella.
Terminada la venta del millón de toneladas a que se refiere el inciso anterior, el gobierno de Chile continuará entregando a los acreedores peruanos el cincuenta por ciento del producto líquido del guano tal como lo establece el artículo 13, hasta que se extinga la deuda o se agoten las covaderas en actual explotación.
Artículo 6º: Los acreedores peruanos a quienes se concede el beneficio a que se refiere el artículo 4º deberán someterse, para la calificación de sus títulos y demás procedimientos, a las reglas fijadas en el supremo decreto de 9 de febrero de 1882.
Por el Sur encenderían los peruanos la llama de la discordia; por el Istmo los de Guatemala y Méjico, y por las Antillas los americanos y los liberales de todas partes.
El coronel Belisario Suárez, que se titulaba Jefe militar de la plaza, se opuso al plan de Astete y le dio orden de disolver sus fuerzas, orden que el valiente marino cumplió de muy mal grado y formulando violenta protesta. Cuando los chilenos entraron en Lima y el Callao, hicieron esfuerzos sobrehumanos para poner a flote los buques peruanos.
Disipada la espesa nube de polvo y humo, se encontraron el capital» García y sus cuatro valientes rodeados por un gru- po de treinta chilenos al mando del teniente Lujan. Toda re- sistencia era imposible, y los cinco peruanos fueron hechos prisioneros.
de los romanos existieron en el Perú. Cada cuerpo de ejército ó batallón, entre los peruanos, se componía de diez centurias ó sea mil soldados.
Lo que no podemos aplaudir en la pluma del general 0 Con- nor es sus prejuicios sobre el Perú, su ninguna simpatía por el Perú y los peruanos.
Y á extremos tales lleva la pasión al general 0 Connor, que, al describir la batalla de Junín, niega que la victoria se debió á los esfuerzos de los Coraceros de Lambayeque, y estampa que si Bolívar lo declaró así en la orden general, cambiándoles su nombre por el de Hú- sares de Junín, lo hizo sólo para estimular á los peruanos.
Nuestra primera información fue que los peruanos habían perdido algunas posiciones, reconquistándolas nuevamente, pero solo en la tarde supimos el verdadero estado de la situación.