pertinacia


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pertinacia

1. s. f. Obstinación o tenacidad en mantener una opinión o una actitud. insistencia
2. Duración prolongada de una cosa perjudicial. persistencia

pertinacia

 
f. Calidad de pertinaz.
Sinónimos
Traducciones

pertinacia

pertinacity

pertinacia

pertinacia

pertinacia

SF
1. (= persistencia) → persistence
2. (= obstinación) → obstinacy
Ejemplos ?
Las dificultades para llevarlo a cabo suelen ser marcadas, y como señala Kiley, con frecuencia, los padres cuyos hijos manifiestan este tipo de inmadurez, deben “actuar”, antes que insistir con pertinacia en la persuasión “coloquial”.
La palabra hatha significa: violencia, cumplimiento, forzado, violentado o constreñido (según el Ramaiana, el Raya-taranguini y el Katha-asarit-ságara). obstinación, pertinacia (según el Pancha-tantra y el Kathá-asarit-ságara).
No á todas las Congregaciones del Concilio le permitió asistir la pertinacia de la fiebre; pero baste decir en su elogio, que reconociendo su mérito los Padres y literatos, se dilató un día la Congregación general que precedió á la sesión V, por ser el de correspondencia del mal.
Y algunos sabios fanáticos con curiosidad sencilla quisieron la maravilla de la Pasionaria ver, mas enojado don Félix de su impertinente audacia negose con pertinacia su permiso a conceder.
Porque, en mi concepto, no hay hombre mortal que los examine, según se halIan declarados, y creyere que los profirió el sumo y verdadero Dios por medio de sus siervos, que no les reconozca autenticidad y veracidad, ya los confiese con la boca, ya por algún vicio propio, se ruborice o tema confesarlo; ya pretenda defender obstinadamente con una pertinacia rayan a en demencia lo que cree ser cierto.
Ella respondió: «A buen tiempo venís para preguntarme la causa de este enojo que traigo, aunque no por mi voluntad, sino porque otro me lo ha dado; por ende, yo os ruego que con todas vuestras fuerzas me busquéis a aquella huidora de Psiches, doquier que la halláredes, porque yo bien sé que vosotras bien sabéis toda la historia de lo que ha acontecido en mi casa de este hijo que no oso decir que es mío.» Entonces ellas, sabiendo bien las cosas que habían pasado, deseando amansar la ira de Venus, comenzáronle a hablar de esta manera: «¿Qué tan gran delito pudo hacer tu hijo que tú, señora, estés contra él enojada con tan gran pertinacia y malenconia, y que aquella que él mucho ama tú la desees destruir?
Y así esperaba él, por tanta audacia que al hierro en más de un brete había mostrado; y urdía con honor, con pertinacia, con provecho del rey y de su estado, crecer ante su padre tanto en gracia que fuera al fin por él considerado esposo digno de Ginebra bella, después que lo supiese gusto de ella.
Desde las orillas del Mississippi, hasta las estribaciones occidentales de las Montañas Rocosas, consiguió abrirse camino con pertinacia sin parangón apenas en la historia.
A pesar de tan dura o injusta razón (que había sido sugerida a la buena señora) su hijo siguió combatiendo abiertamente el casamiento de su hermana; de suerte que, incomodada la madre con esta pertinacia, y arrastrada a ello por los extremos que tenía por su hija, declaró que nunca se separaría de ella, y sí de un hijo díscolo, y que seguiría a la primera adonde quiera que fuese.
De la causa y pertinacia del pecado de Caín, y cómo no fue bastante a hacerle desistir de la maldad que había concebido el hablarle Dios Por esto mismo, que según nuestra posibilidad hemos declarado, habiendo Dios hablado a Caín de igual modo que acostumbraba hablar con los primeros hombres, por medio de la criatura, como si fuera un compañero suyo, tomando forma competente, ¿qué le aprovechó?
Debemos también hacernos fáciles, sin entregarnos con pertinacia a las determinaciones; pasemos a lo que nos llevare el suceso, y no temamos las mudanzas de consejo o de estado, con tal que no seamos poseídos de la liviandad, vicio encontradísimo con la quietud: porque es forzoso que la pertinacia sea congojosa y miserable en aquel a quien diversas veces quita alguna cosa la fortuna, y que sea más grave la liviandad de aquel que jamás está en un ser.
Creyó y dudó; y en duda irreverente, tornó a creer, y recayó en la duda; hundió en el polvo la humillada frente, en su cuita a su Dios pidiendo ayuda; creyó segunda vez, pero igualmente dudó segunda vez el alma ruda; oró, su pertinacia castigando, mas creyendo dudó, y creyó dudando.