pernada

pernada

1. s. f. Movimiento violento hecho con la pierna o golpe dado con ella. patada
2. NÁUTICA Ramal, brazo o bifurcación de algún objeto.
3. derecho de pernada HISTORIA 1. Ceremonia que consistía en poner el señor feudal una pierna sobre el lecho de sus vasallos el día que éstos se casaban. 2. Posibilidad que algunos señores feudales tenían de disponer con libertad de la mujer de cualquiera de sus vasallos durante la noche de boda, derivada de dicha ceremonia. 3. Abuso de poder.

pernada

 
f. Golpe dado con la pierna, o movimiento violento hecho con ella.
Ramal o pierna de algún objeto.
derecho de pernada Derecho que se atribuían ciertos señores feudales de entrar en el lecho de la desposada antes que el marido.
Traducciones

pernada

SF
1. derecho de pernada (Hist) → droit de seigneur
2. (= coz) → kick
dar pernadasto kick out
Ejemplos ?
Era tradición que el conde del momento tuviera derecho de pernada sobre las mujeres que iban a contraer matrimomino (hecho que había practicado tanto desde el señorío castellano como desde la tradición aborigen canaria, donde Menceys y Guanartemes tenían ese derecho de pernada, pero que en este momento no se realizaba en La Gomera).
Hupalupa para impedir el derecho de pernada reúne a su hijo Hautacuperche y el futuro esposo Jonay, para planear dar muerte a Hernán Peraza.
No hay documentación que atestigüe el llamado "derecho de pernada" de que se hace mención en esta película, pero sí se actuaba como si hubiera sido instaurado.
Hasta ahora no se ha mencionado qué puede significar Pernada, o de dónde puede venir esa expresión; pues bien, no significa otra cosa que.
El feudo de las cien doncellas, el derecho de pernada, el de vida en el marido para castigo del adulterio, la consagración forzosa y absoluta de la mujer a los menesteres mecánicos del hogar, su nulidad en el estado, todo prueba que la invocación caballeresca de Dios y mi dama era pura vanidad del caballero, glorificación fútil e ilusoria; pura galantería, no verdadera estimación.
En España, esta tasa por el matrimonio recibió varios nombres, entre ellos, la Firma del Spolii (para los remensas), la cantidad que el señor recibe del payés por hipotecar las tierras que cultiva, como garantía de la dote de su mujer. Y, ¡cómo no!, el propio derecho de Pernada.
No estaríamos estrictamente hablando del Derecho de Pernada, pero sí de un acto de dominación machista, social y criminal. Los siervos, al menos al principio, lo admitían como un mal necesario, amparado por una tradición consuetudinaria.
Por el momento, parece innegable la existencia del abuso sexual, pero no dentro del Derecho de Pernada al que, según aseguran algunos historiadores, se ha dado demasiada relevancia.
Frente a la carencia de documentos relevantes sobre el Derecho de Pernada, los historiadores disponen de numerosos datos que confirman que, en un señorío feudal, el siervo necesitaba el permiso de su señor, para lo cual debía, cuando menos, pagar un tributo.
Por eso, en el momento en que ella se siente bendecida por Dios, en el momento más legal de su vida, la humillación que hubiera supuesto el Derecho de Pernada se multiplicaba hasta límites difíciles de comprender hoy día.
Estas pruebas acaso confirmarían la existencia de un auténtico Derecho de Pernada, por más que la ley del silencio parece haber corrido un manto de oscurantismo sobre la naturaleza real de este fenómeno.
la mujer, siempre oprimida, debía proporcionar solaz a unos hombres acostumbrados a la violencia y a obtener placer en el sufrimiento ajeno» Puede ser discutible, como veremos más adelante, si el Derecho de Pernada era algo simbólico o una auténtica agresión sexual y moral; lo que sí es indiscutible es que en la Edad Media existía la costumbre (no reconocida, por supuesto) de violar a mujeres de estamentos inferiores.