peripecia

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peripecia

(Del gr. peripeteia, mudanza súbita.)
1. s. f. Suceso o acontecimiento que ocurre de modo repentino e imprevisto no te vas a creer las peripecias que vivimos el fin de semana. incidente, lance
2. Aventura o hecho curioso de una persona o de un personaje de ficción el relato narra las peripecias de un pícaro . hazaña

peripecia

 
f. fig.Accidente imprevisto en la vida real.

peripecia

(peɾi'peθja)
sustantivo femenino
1. teatro circunstancia repentina que cambia el estado de las cosas La pieza goza de una divertidísima trama de peripecias.
2. circunstancia similar de la vida real Tuvimos unas vacaciones llenas de excitantes peripecias.
Sinónimos

peripecia

sustantivo femenino
2 aventura, correría, andanza.
Peripecia se usa más en plural.
Traducciones

peripecia

vicissitude

peripecia

SF
1. (= incidente) → adventure, incident
2. (= vicisitud) → vicissitude, sudden change
Ejemplos ?
A partir de este momento comenzó la persecución que, después de mil peripecias, terminaba allí con gran regocijo de los expedicionarios.
¡Lástima que no haya llegado el estudiante para solemnizar debidamente toda la Noche-Buena! Por que ésta tiene en la aldea varias peripecias.
A las ocho recibimos orden del comandante del Cochrane de empeñar combate con la Unión; seguimos entónces, como desde el principio, gobernando a cortarle la proa al enemigo; pero éste desde el primer momento nos mantuvo una distancia de cinco mil metros sin aumentarla, quizás para conocer nuestro andar y observar las peripecias del combate que se había trabado entre el Cochrane y el Huáscar.
Las biografías de Atahualpa y de los Almagros nos pin- tan con superabundancia de pormenores y de hechos, sesuda- mente apreciados, las peripecias de la conquista, las escenas de sangre que á ella se mezclaron, y los horrores de las dis- cordias entre bandos compuestos de gente allegadiza ganosa de riquezas y dominada por las más ruines pasiones.
Haría cosa de unas horas que don Dionís se encontraba en aquel delicioso lugar, recostado sobre la menuda grama a la sombra de una chopera, departiendo amigablemente con sus monteros sobre las peripecias del día, y refiriéndose unos a otros las aventuras más o menos curiosas que en su vida de cazadores les habían acontecido, cuando por lo alto de la empinada ladera y a través de los alternados murmullos del viento que agitaba las hojas de los árboles, comenzó a percibirse, cada vez más cerca.
Después de mil peripecias largamente narradas en el libro del padre Alonso Ramos y en el que en 1641 publicó en Lima el agustino fray Fernando Valverde, terminó su obra nuestro escultor, y vencida la resistencia de los bandos tomasista y sebastianista, que a fuer de galantes cedieron el campo a una señora, quedó después de grandes fiestas instalada la Virgen de la Candelaria en la iglesia de Copacabana el día 2 de febrero de 1553.
Rosa, mientras arrancaba con sus dedos las hojas secas adheridas a las negrísimas ondas de sus cabellos, seguía con los ojos llameantes las peripecias de la refriega, que se prolongaba sin ventajas visibles para los campeones enfurecidos, que delante de la moza redoblaban sus acometidas como fieras en celo que se disputaran la posesión de la hembra que los excita y enamora.
Las otras existencias, por monótonas que fueran, tenían al menos la oportunidad de un acontecimiento. Una aventura ocasionaba a veces peripecias hasta el infinito y cambiaba el decorado.
Se incorporó apoyándose en las manos y las rodillas, mas una feroz patada en los riñones lo echó a rodar de nuevo por entre los escombros de la galería. Los testigos de aquella escena no respiraban y seguían con avidez sus peripecias.
Precisamente merced a que es contemporánea de la producción capitalista, puede apropiarse todas las realizaciones positivas de ésta, sin pasar por todas sus terribles peripecias.
Leyendo las peripecias del viaje, uno se admira de que Havestadt haya vuelto sano y vivo habiendo pasado por caídas de caballos, rodadas, golpes de sables en la cabeza propinado por un indio borracho, puntas de lanza amenazadoras frente a su pecho, y tránsito nocturno al borde de precipicios increíbles.
5) A pesar de las peripecias sufridas, el misionero logra cumplir sus propósitos de hacer conocer la amplia zona describiendo posibles centros misioneros donde se asegure la existencia de “leña, agua y pasto”, y recomendando los itinerarios más aptos.