pergamino

(redireccionado de pergaminos)

pergamino

(Del bajo lat. pergaminum < lat. pergamena < gr. pergamene, perteneciente a la ciudad de Pérgamo.)
1. s. m. Piel de res sin pelo estirada, que en la antigüedad se usaba para escribir en ella y hoy para hacer tambores, encuadernar libros y para otras cosas.
2. HISTORIA Documento escrito en esta piel han descubierto unos importantes pergaminos egipcios.
3. s. m. pl. Títulos de nobleza.

pergamino

 
m. Piel de la res, limpia del vello o del pelo, raída, adobada y estirada, que se usa para escribir en ella, encuadernar libros, etc. (V. Pérgamo.)
Documento escrito en pergamino.
pl. Antecedentes nobiliarios.

pergamino

(peɾγa'mino)
sustantivo masculino
1. piel animal seca, limpia y estirada usada para escribir sobre ella y encuadernar libros unos tomos encuadernados en pergamino
2. documento escrito sobre este soporte un pergamino fenicio
Traducciones

pergamino

Pergament

pergamino

parchment, scroll

pergamino

parchemin

pergamino

perkament

pergamino

pergaminho

pergamino

pergamin

pergamino

пергамент

pergamino

羊皮纸

pergamino

羊皮紙

pergamino

pergamen

pergamino

Pergament

pergamino

קלף

pergamino

羊皮紙

pergamino

pergament

pergamino

SMparchment
una familia de muchos pergaminosa very blue-blooded family, a family of very noble lineage
los pergaminos del mar Muertothe Dead Sea scrolls
Ejemplos ?
'Pluma de observador profundo es la que allí se ha ejercitado. Gabriela es una lección galante, á la vez que justa, dada á las mujeres que se encariñan con pergaminos nobiliarios.
Un padre ó una madre que, engreídos con sus pergaminos, obstaculizan el matrimonio de un hijo, á quien la mocedad y el inherente calorcillo de la sangre traen encalabrinado por una chica que no luce otras dotes que las de virtud y hermosura, j ero cuyo primer sueño no fué arrullado en cuna dorada, son tipos que abundan en el teatro de Lope y de Calderón.
Carmine Nicolás Caracciolo, necesitaba un carromato para cargar sus títulos y pergaminos, apenas hay huella en la historia del Perú.
El excelentísimo señor don Gaspar de Avilés y Fierro, virrey del Perú, no obstante ser hijo de marqués (y de marqués que escribió una obra en dos tomos, impresa en Madrid en 1780, sobre heráldica o ciencia del blasón), daba poquísima importancia a las distinciones y pergaminos que halagan la vanidad de los mortales.
Entre omes de preptéritas eras el bueno sentir e bien operar tenidos se eran como cuartel e blasón de virtude, e como afincaban la onor en el sustentamiento de los sus contractos; do, en vez de las scripturas por mano de cartulario fechas, el mero dicho de boca a bastanza era facto a portar fe, e muy más alcanzaba valía que los de agora sellos e timbres en pergaminos e papiros.
Lo que escrito llevo, a Dios gracias no puede herir la delicadeza de los huanuqueños de hoy, que asaz republicanos son y harto saben dónde les ajusta el zapato, para no dárseles un pepinillo en escabeche de pergaminos y títulos de Castilla, y lanzas y medias anatas, y escudos y demás pamplinadas heráldicas.
Alcalde del Cabildo de Lima y muy pagado de sus pergaminos, dio el señor conde en la flor de tratar con poco miramiento al virrey, quien se amostazó al cabo y le correspondió con un desaire.
Componíanlo veinte o treinta familias de sangre azul como el añil, que no podían conformarse con que la República hubiera venido a hacer tabla rasa de pergaminos y privilegios.
Después de la misa solemne, a que concurría el Cabildo eclesiástico, y del panegírico pronunciado por canónigo de campanillas, venía la suntuosa mesa de once en el conventillo, sentándose a ella todo lo que Lima poseía de empingorotado por pergaminos, riqueza o posición social.
En la jugada de gallos había además cierta rivalidad social. De un lado la aristocracia de los pergaminos, y del otro la aristocracia del dinero, cruzaban sumas fabulosas en las apuestas.
Así como soy, altiva piedra, mi vestuario se teje de ladrillos, construido palmo a palmo en su destino por un futuro que se fue al pasado y se hizo infinitud de muro. Mi presente es el ayer de un hoy ya ido que reanuda sus antiguos pergaminos.
Y sería bien triste por cierto que nos consoláramos de la pérdida de nuestro puesto preferente, con el poder militar, como se consolaban con su espada y sus pergaminos los incapaces que se veían desalojados por la actividad de los hombres de iniciativa y de trabajo.