perfume

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perfume

1. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Sustancia líquida o sólida que se usa para dar olor agradable se ha comprado dos frascos de su perfume favorito. esencia
2. Sustancia odorífica y aromática que al quemarla desprende un humo fragante y oloroso la sala huele a perfume de sándalo.
3. Humo de olor agradable desprendido por ciertas sustancias al ser quemadas.
4. Cualquier olor agradable cuando llegué a casa había un perfume de hogar que no puedo definir. fragancia
5. Cosa que trae un recuerdo agradable esa bolsa tiene el perfume de las vacaciones. evocación

perfume

 
m. Materia odorífica y aromática que puesta al fuego produce un humo fragante y oloroso.
El mismo humo u olor.
Cualquier olor agradable.
Mezcla de sustancias aromáticas que al volatizarse sus componentes producen buen olor. Casi todos son líquidos.
fig.Cosa que despierta grato recuerdo.

perfume

(peɾ'fume)
sustantivo masculino
1. sustancia aromática elaborada para desprender un olor agradable Me regalaron un frasco de mi perfume favorito.
2. olor muy agradable Me gusta el perfume de las hierbas.
Sinónimos

perfume

sustantivo masculino
Traducciones

perfume

Parfüm

perfume

parfum

perfume

parfém

perfume

parfume

perfume

άρωμα

perfume

hajuvesi

perfume

parfem

perfume

香水

perfume

향수

perfume

parfum

perfume

parfyme

perfume

perfumy

perfume

perfume

perfume

духи

perfume

parfym

perfume

น้ำหอม

perfume

parfüm

perfume

nước hoa

perfume

香水

perfume

Парфюм

perfume

香水

perfume

בושם

perfume

SMperfume, scent

perfume

m perfume
Ejemplos ?
XVI.-Prefiere la compañía de los cerdos y el aire de las alcantarillas, que la compañía de los déspotas explotadores y su atmósfera de perfumes.
eunidos en el patio de la casa, que inundaba la luna con sus argentados resplandores y una frondosísima dama de noche llenaba de cálidos perfumes, charlaban animadamente varios de los más caracterizados prohombres del barrio, entre los cuales oficiaba de pontífice máximo el señor Curro el Cotufas -decano de la gente de ácana del distrito-, un casi ochentón de tez rugosa y pelo blanquísimo, el cual en los momentos en que lo sacamos a escena decía a los que lo rodeaban: -Lo que yo sus digo, caballeros, es que lo que ha hecho el Tobi con su chanelo con Joseíto el Carambuco está pidiendo a voces que lo manden no a Ceuta ni a Melilla, ni al Peñón, sino a ca del veterinario a que le ponga dos pares de calzapollos.
Me encontrarán en la flor que se desnuda en sus perfumes, en el árbol abierto hacia los siglos, en el viento coplero de caricias...
te parecería bien administrada la ciudad, en la que la ley ordenase a cada ciudadano tejer y lavar sus ropas, hacer su calzado, su vendaje, sus frascos de perfumes y todo lo demás, de suerte que sin echar mano a lo que no le perteneciera, amoldase e hiciese por sí mismo todo lo que le fuese propio?
Si atiendes a las riquezas de los persas, a la magnificencia de sus trajes, al prodigioso gasto que hacen en perfumes y esencias, a la multitud de esclavos de que se ven rodeados, a todo su lujo y delicadeza, te ruborizarías al verte tan por bajo de ellos.
Y deslumbrados y atónitos los ojos del sevillano, su mente aspirando en vano tal riqueza a comprender: seguía absorto y hundido en mágico arrobamiento, por uno y otro aposento, los pasos del mercader. Los más preciosos tapices doquier vestían los muros, y los perfumes más puros, humeaban por doquier.
Del mismo modo que la música es para muchos un placer de primera necesidad y para otros un ruido innecesario o molesto, los perfumes hacen soñar a algunos seres humanos y dejan a otros en la más absoluta indiferencia.
Los perfumes son el lujo hermoso e inútil de la Naturaleza, y el olfato es el sentido menos necesario y más superfluo de nuestro organismo.
Como dice Maeterlinck, nadie sabe de qué sirven a las flores sus perfumes y en qué puede favorecer su vida ese ambiente mágico de que se rodean.
El curso del tiempo y el grado de civilización han hecho progresar este sentido, despertando en él nuevas perfecciones y despojándolo de su primitiva brutalidad. Los antiguos sólo gustaban de perfumes gruesos, ruidosos, aplastantes.
En la antigüedad fueron pocos los poetas que hablaron de los aromas de las flores. Los perfumes amados eran los brutales, los sólidos.
En los fértiles collados extendida está Granada, que respira embalsamada los perfumes del abril adorada de las aves favorita de las flores, adormida en los amores, y en poder de Boabdil.