perfumarse

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perfumarse

(peɾfu'maɾse)
verbo pronominal
ponerse perfume una persona Se perfumó antes de salir.
Traducciones

perfumarse

perfume
Ejemplos ?
os bizcochos de soletilla son una especie de galletas dulces, secas, ligeras, muy esponjosas, alargadas y con los extremos redondeados, con forma de dedo. Suelen perfumarse las masas con esencia de vainilla por lo que en Argentina se les llama directamente vainillas.
Usar miswaak para la higiene dental y oral. Vestir con lo mejor que se tenga. Perfumarse lo mejor posible. Despertarse a la madrugada Ir lo más pronto posible al sitio donde se realice la plegaria del Eid.
Nati, sonriente, se gustó, y después de perfumarse y tomar los guantes, hizo el cálculo de toda mujer que se ha gustado: «Le gustaré.» Abajo aguardaba el papá, resignado.
Hayy procura imitar con su limpieza el resplandor de los cuerpos celestes, y hacer, como ellos, un movimiento circular Por lo que toca a la segunda clase, trató de asemejarse a los, obligándose a un continuo aseo, a quitar la suciedad y la inmundicia de su cuerpo, a lavarse con agua lo más frecuentemente posible, a limpiar sus uñas, sus dientes y las partes pudendas de su cuerpo, a perfumarse, en cuanto pudiera, con hierbas olorosas y con diversas pomadas aromáticas, a preocuparse de hacer otro tanto con sus vestidos, hasta que todo él resplandeciese de hermosura, de limpieza y de buen olor.
En sentido parecido pero más coloquial, el término «pisaverde», con el significado de 'hombre presumido y afeminado, que no conoce más ocupación que la de acicalarse, perfumarse y andar vagando todo el día en busca de galanteos'.
Las damas romanas tenían una forma bastante particular de perfumarse: hacían llenar la boca de sus esclavas con perfumes para luego ser espurreadas en rostro y cuerpo.
Pero no todos los griegos amaban el perfume, Sócrates los detestaba, afirmando que ningún hombre debía perfumarse, ya que una vez perfumados olía igual un hombre libre que un esclavo.
Pero el puesto de honor entre los mugrientos lo tiene Enrique IV de Francia: no solamente no se lavaba nunca sino que además ni siquiera tenía por costumbre perfumarse.