peregrinar

(redireccionado de peregrinando)

peregrinar

1. v. intr. Viajar una persona por un país extraño conocí a mucha gente interesante mientras peregrinaba por la India . recorrer
2. RELIGIÓN Ir a un lugar santo por devoción o por voto un grupo de religiosas peregrinó a Roma.
3. RELIGIÓN Estar una persona en esta vida de paso para la eterna, en algunas religiones.
4. Andar de un lugar a otro buscando o resolviendo una cosa para conseguir la beca he tenido que peregrinar mucho. gestionar

peregrinar

 
intr. Andar uno por tierras extrañas.
rel. Ir en romería a un santuario.

peregrinar

(peɾeγɾi'naɾ)
verbo intransitivo
1. religión ir caminando a visitar un lugar sagrado Peregrinó a Santiago de Compostela.
2. viajar una persona por tierras que presentan dificultades Las tropas peregrinaban por un pantano extenso.
3. ir de un lugar a otro en busca de algo o para solucionar un asunto Peregrinó de oficina en oficina y nadie solucionó su problema.

peregrinar


Participio Pasado: peregrinado
Gerundio: peregrinando

Presente Indicativo
yo peregrino
tú peregrinas
Ud./él/ella peregrina
nosotros, -as peregrinamos
vosotros, -as peregrináis
Uds./ellos/ellas peregrinan
Imperfecto
yo peregrinaba
tú peregrinabas
Ud./él/ella peregrinaba
nosotros, -as peregrinábamos
vosotros, -as peregrinabais
Uds./ellos/ellas peregrinaban
Futuro
yo peregrinaré
tú peregrinarás
Ud./él/ella peregrinará
nosotros, -as peregrinaremos
vosotros, -as peregrinaréis
Uds./ellos/ellas peregrinarán
Pretérito
yo peregriné
tú peregrinaste
Ud./él/ella peregrinó
nosotros, -as peregrinamos
vosotros, -as peregrinasteis
Uds./ellos/ellas peregrinaron
Condicional
yo peregrinaría
tú peregrinarías
Ud./él/ella peregrinaría
nosotros, -as peregrinaríamos
vosotros, -as peregrinaríais
Uds./ellos/ellas peregrinarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo peregrinara
tú peregrinaras
Ud./él/ella peregrinara
nosotros, -as peregrináramos
vosotros, -as peregrinarais
Uds./ellos/ellas peregrinaran
yo peregrinase
tú peregrinases
Ud./él/ella peregrinase
nosotros, -as peregrinásemos
vosotros, -as peregrinaseis
Uds./ellos/ellas peregrinasen
Presente de Subjuntivo
yo peregrine
tú peregrines
Ud./él/ella peregrine
nosotros, -as peregrinemos
vosotros, -as peregrinéis
Uds./ellos/ellas peregrinen
Futuro de Subjuntivo
yo peregrinare
tú peregrinares
Ud./él/ella peregrinare
nosotros, -as peregrináremos
vosotros, -as peregrinareis
Uds./ellos/ellas peregrinaren
Imperativo
peregrina (tú)
peregrine (Ud./él/ella)
peregrinad (vosotros, -as)
peregrinen (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había peregrinado
tú habías peregrinado
Ud./él/ella había peregrinado
nosotros, -as habíamos peregrinado
vosotros, -as habíais peregrinado
Uds./ellos/ellas habían peregrinado
Futuro Perfecto
yo habré peregrinado
tú habrás peregrinado
Ud./él/ella habrá peregrinado
nosotros, -as habremos peregrinado
vosotros, -as habréis peregrinado
Uds./ellos/ellas habrán peregrinado
Pretérito Perfecto
yo he peregrinado
tú has peregrinado
Ud./él/ella ha peregrinado
nosotros, -as hemos peregrinado
vosotros, -as habéis peregrinado
Uds./ellos/ellas han peregrinado
Condicional Anterior
yo habría peregrinado
tú habrías peregrinado
Ud./él/ella habría peregrinado
nosotros, -as habríamos peregrinado
vosotros, -as habríais peregrinado
Uds./ellos/ellas habrían peregrinado
Pretérito Anterior
yo hube peregrinado
tú hubiste peregrinado
Ud./él/ella hubo peregrinado
nosotros, -as hubimos peregrinado
vosotros, -as hubísteis peregrinado
Uds./ellos/ellas hubieron peregrinado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya peregrinado
tú hayas peregrinado
Ud./él/ella haya peregrinado
nosotros, -as hayamos peregrinado
vosotros, -as hayáis peregrinado
Uds./ellos/ellas hayan peregrinado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera peregrinado
tú hubieras peregrinado
Ud./él/ella hubiera peregrinado
nosotros, -as hubiéramos peregrinado
vosotros, -as hubierais peregrinado
Uds./ellos/ellas hubieran peregrinado
Presente Continuo
yo estoy peregrinando
tú estás peregrinando
Ud./él/ella está peregrinando
nosotros, -as estamos peregrinando
vosotros, -as estáis peregrinando
Uds./ellos/ellas están peregrinando
Pretérito Continuo
yo estuve peregrinando
tú estuviste peregrinando
Ud./él/ella estuvo peregrinando
nosotros, -as estuvimos peregrinando
vosotros, -as estuvisteis peregrinando
Uds./ellos/ellas estuvieron peregrinando
Imperfecto Continuo
yo estaba peregrinando
tú estabas peregrinando
Ud./él/ella estaba peregrinando
nosotros, -as estábamos peregrinando
vosotros, -as estabais peregrinando
Uds./ellos/ellas estaban peregrinando
Futuro Continuo
yo estaré peregrinando
tú estarás peregrinando
Ud./él/ella estará peregrinando
nosotros, -as estaremos peregrinando
vosotros, -as estaréis peregrinando
Uds./ellos/ellas estarán peregrinando
Condicional Continuo
yo estaría peregrinando
tú estarías peregrinando
Ud./él/ella estaría peregrinando
nosotros, -as estaríamos peregrinando
vosotros, -as estaríais peregrinando
Uds./ellos/ellas estarían peregrinando
Traducciones

peregrinar

wander

peregrinar

Wallfahrt

peregrinar

pellegrinaggio

peregrinar

pèlerinage

peregrinar

peregrinação

peregrinar

الحج

peregrinar

pielgrzymka

peregrinar

朝圣

peregrinar

朝聖

peregrinar

pouť

peregrinar

pilgrimsrejse

peregrinar

巡礼

peregrinar

pilgrimsfärd

peregrinar

VI
1. (Rel) → to go on a pilgrimage, make a pilgrimage (a to)
2. (= ir) → to go to and fro; (= viajar) → to travel extensively
Ejemplos ?
Zamudio publicó en vida solo tres libros: Ensayos poéticos, imprenta Jacobo Peuser, Buenos Aires, 1887 Íntimas, novela realista, ambientada en Cochabamba, editorial Velarde, La Paz, 1913; Plural, de La Paz, la ha publicado a partir de 1999 en ediciones preparadas por Leonardo García Pavón Ráfagas, poesía, Librería Paul Olendorff, París, 1913 Libros póstumos: Novelas cortas, 10 textos, que en realidad son cuentos;, Opinión, 02.11.2013; acceso 11.11.2015 prólogo de Luis Taborga; editorial Juventud, La Paz, 1942 Peregrinando...
Tras estar peregrinando un tiempo, se estableció en Annecy, siendo tutelado por Madame de Warens, una dama ilustrada, trece años mayor que él, que le ayudó en su educación y en su afición por la música.
Cerró la mochila y se fue a Alemania, peregrinando de una población a otra, sin pararse en ninguna, hasta que, al llegar a la antigua y bella ciudad de Nuremberg, le pareció que volvía a ser señor de sus piernas y que podía quedarse allí.
No en vano, pues, le nombra el primero en la generación que desciende de Sem, y le antepuso también a los hijos, siendo él el quinto nieto, sino porque es verdad lo que se dice que de él se llamaron así los hebreos, aunque podría haber también otra opinión, que de Abraham parezca que se llaman así como hebraheos pero, efectivamente, lo cierto es que de Heber se llamaron hebreos, y después, quitando una letra, hebreos, cuya lengua hebrea pudo poseer solamente el pueblo de Israel, en quien la Ciudad de Dios anduvo peregrinando en los Santos, y en todos fue misteriosamente figurada.
Y en el libro I, celebrando las obras que escribió el mismo Varrón: «Andando, dice, nosotros peregrinando y errantes por nuestra ciudad como si fuéramos forasteros, tus libros puedo asegurar nos encaminaron y tornaron a casa, para que, al fin, pudiéramos advertir quiénes éramos y adónde estábamos; tú nos declaraste la edad de nuestra patria, tú las descripciones de los tiempos, tú la razón de la religión, el oficio de los sacerdotes, la disciplina doméstica y pública de los sitios, regiones, pueblos y de todas las cosas divinas y humanas nos declaraste los nombres, géneros, oficios y causas».
Vanse todos y quedan LEANDRO y NICANOR. LEANDRO: Ya que vas peregrinando por estos mares, escucha la ocasión por qué en el valle tantas naciones se juntan.
Busquemos, pues, entre aquellos pueblos, que se dividieron en setenta y dos naciones y en otros tantos idiomas, la ciudad de Dios, que anda peregrinando en la tierra, la cual hemos continuado y traído hasta el Diluvio y el Arca, y hemos manifestado que duró y perseveró en los hijos de Noé por sus bendiciones, principalmente en el mayor, que se llamó Seth, porque la bendición de Japhet fue que viniese a habitar en las casas de su mismo hermano.
Esta paz, entretanto que anda peregrinando, la tiene por la fe, y con esta fe juntamente vive cuando refiere todas las buenas obras que hace para con Dios o para con el prójimo, a fin de conseguir aquella paz, porque la vida de la ciudad, efectivamente, no es solitaria, sino social y política.
Cree, asimismo, en la Sagrada Escritura del Viejo y del Nuevo Testamento, que llamamos canónica, de donde se concibió y dedujo la misma fe con que vive el justo, por la cual sin incertidumbre alguna caminamos mientras andamos peregrinando, ausentes de Dios, y salva ella, sin que con razón nos puedan reprender, dudamos de algunas cosas que no las hemos podido penetrar, ni con el sentido ni con la razón, ni hemos tenido noticia de ellas por la Sagrada Escritura ni por otros testigos a quienes fuera un absurdo y desvarío no dar crédito.
Y así en est siglo, en estos días malos, y no sólo desde el tiempo de la presencia corporal de Cristo y de sus Apóstoles sino desde el mismo Abel, que fue primer justo, a quien mató su impío hermano, y en lo sucesivo hasta el fin de este mundo, entre las persecuciones de la tierra y entre los consuelos de Dios, discurre peregrinando su Iglesia.
Entonces hizo venir sobre los egipcios aquellas diez tan famosas plagas, porque no querían dar libertad al pueblo de Dios, convirtiéndoles el agua en sangre, enviándoles ranas, cínifes y moscas, mortandad a su ganado, llagas, granizo, langostas, tinieblas y muerte de los primogénitos; finalmente, viéndose quebrantados los egipcios con tantas y tan ruinosas plagas libertaron, en fin a los israelitas, y, persiguiéndolos por el mar Bermejo, vinieron a perecer; porque a los que huían se les abrió el mar, y les proporciono paso franco, y a los que les perseguían, volviendo a juntarse las aguas, los sumergió en su seno Después, por espacio de cuarenta años anduvo el pueblo de Dios peregrinando por el desierto bajo la dirección de su caudillo Móisés...
Hubo diez hermanos, siete varones y tres hembras, naturales de la ciudad de Cesárea, de Capadocia, no de humilde prosapia entre sus ciudadanos entre los cuales vino el castigo del cielo por una maldición que fulminó contra ellos su madre, recién viuda y desamparada de ellos, con motivo de la muerte de su padre, muy sentido por una injuria que la hicieron, de forma que todos padecían un terrible temblar de miembros; y no pudiendo tolerar el verse así, tan abominables y vilipendiados, en la presencia de sus vecinos, por donde cada uno quiso se fueron peregrinando por casi todo el Imperio romano.