peregrinación


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peregrinación

s. f. Acción y resultado de peregrinar. peregrinaje

peregrinación

 
f. Viaje por tierras extrañas.
rel. Viaje a un santuario por devoción o por voto.

peregrinación

(peɾeγɾina'θjon)
sustantivo femenino
1. religión viaje a un lugar sagrado ruta de peregrinación
2. acción de andar por tierras extrañas que presentan dificultad El viaje a la ciudad fue toda una peregrinación.
3. acción de andar de un sitio a otro por algún motivo determinado Su espíritu de aventura lo llevó de peregrinación por el mundo.
Sinónimos

peregrinación

sustantivo femenino
Traducciones

peregrinación

pilgrimage

peregrinación

Pilgerfahrt

peregrinación

pèlerinage

peregrinación

peregrinação

peregrinación

الحج

peregrinación

pielgrzymka

peregrinación

προσκύνημα

peregrinación

朝圣

peregrinación

朝聖

peregrinación

pouť

peregrinación

pilgrimsrejse

peregrinación

巡礼

peregrinación

pilgrimsfärd

peregrinación

SF
1. (Rel) → pilgrimage
ir en peregrinaciónto make a pilgrimage, go on a pilgrimage (a to)
2. (= viajes) → long tour, travels pl (hum) → peregrination
Ejemplos ?
Pensó en aquellos que en otros tiempos habían sufrido hambre y sed, se acordó de Santa Isabel, la santa de su patria y su infancia, la noble princesa de Turingia que, durante su peregrinación terrena, entraba en las chozas más míseras para llevar a los enfermos la esperanza y el consuelo.
Rota la humanidad, los pueblos se educan trashumando, se hacen vagabundos. La historia es la historia de esta peregrinación en busca cada pueblo, cada nación, de su parte de mundo.
Ahora, el decente turbante verde que adornaba su cabeza, la escrupulosamente limpia chilaba que con hacendosos pliegues revestía su flaco cuerpo, la renegrida barba que le caía sobre el pecho indicaban que Abdalá el Susi era un musulmán devoto, que no sólo había cumplido con su peregrinación a La Meca, sino que también era muy probable que disfrutara de ciertas rentas.
Los MESHICAS, que habían venido en una larga peregrinación hasta estas tierras y que andaban cual chichimecas, esclavizados y repudiados por muchos, aceptaron el sacrificio con el fin de que se acabara para ellos también, el hambre y la sed que reinaba en TOLLAN.
Luego de la meditación en TLOQUE-NAHUAQUE, juntos y cercanos como los dedos de la mano para crear algo, acordaron que los que entrasen en la laguna a bañarse, así hombres como mujeres, tal cual lo hacían siempre, serían los que se quedaran allí. Y los que afuera permanecieran, partirían de inmediato para seguir la peregrinación.
Miles de compatriotas salían huyendo hacia las ciudades, precipitándose por entre la maleza salvaje de las montañas, que azotaban los cuerpos con sus fauces verdes de espinos. Los pies sangrantes de ancianos y niños, dejaban su huella de peregrinación dolorosa, al a-travesar la naturaleza inclemente.
En el pasado, todos nuestros tatarabuelos de ANAHUAC, los que habían sido testigos de la epopeya de ese pueblo abuelo nuestro, los AZTECAS, los vestidos con plumajes de garzas blancas, los que habían tomado conciencia de la misión de la energía creadora, el TEOTL, para perfeccionar y proteger al universo, la conocieron como la ciudad que se había fundado cuando el gran sabio TENOCH, bondadoso y tenaz guía, por consejo de la comunidad, la hermandad, la unidad solidaria y creadora, el TLOQUE NAHUAQUE, decidió dar fin a la larga peregrinación en busca de un lugar apropiado para establecerse y cumplir con su misión en la tierra...
Por su parte, él, Abdalá el Susi, no creía absolutamente en nada, ni en la peregrinación a La Meca, ni en los anillos astrológicos, ni en el turbante verde.
Yo acababa de llegar a Estella, donde el Rey tenía su Corte. Hallábame cansado de mi larga peregrinación por el mundo. Comenzaba a sentir algo hasta entonces desconocido en mi vida alegre y aventurera, una vida llena de riesgos y de azares, como la de aquellos segundones hidalgos que se enganchaban en los tercios de Italia por buscar lances de amor, de espada y de fortuna.
Y me hicieras merced, si aquí fenecieras esta peregrinación; que molerán a un diamante seis años de caminar de un lugar a otro lugar, hecho caballero andante.
Quiso el cielo, cuando el planeta mayor de púrpura entapizaba su real peregrinación, que tropezase mi dama en un hoyo, a intercesión de mis ruegos: que en Madrid todo sirve a la ocasión.
En cuanto lleve a mi pueblo elegido hasta su tierra prometida, volveré y esto será cumpliéndose los años de mi peregrinación y el tiempo que me está señalado para extender las razones de la voluntad y mantener y perfeccionar el cosmos, el árbol florido, el TEOTL, la energía creadora y contribuir a la eterna lucha de los contrarios que hace florecer: La guerra de la creación".