pepito

pepito

1. s. m. COCINA Bocadillo de carne dame un pepito de ternera .
2. COCINA Bollo alargado relleno de crema o chocolate.

pepito

 
m. Bocadillo pequeño de carne.
Traducciones

pepito

éclair

pepito

بيبيتو

pepito

Pepito

pepito

Pepito

pepito

Pepito

pepito

ペピート

pepito

Pepito

Pepito

SM (forma familiar) de José

pepito

SM
1. (Culin) → meat sandwich
2. (Andes, CAm, Caribe) (= petimetre) → dandy
Ejemplos ?
-Después, tata; después del cuento. -¡Muchachos fastidiosos! Bueno; les voy a contar la historia de Pepito y de sus cinco kilos de maní. -¡Ah!
El pequeño Giuseppe, que al llegar había cambiado su nombre por el de José, pronto fue conocido por Pepito, en el conventillo donde con sus padres vivía y en la escuela donde estudiaba y Pepito por su buen genio, su viveza y su amabilidad, se había hecho querer tanto de todos que, lo mismo en el conventillo que en la escuela, gozaba de verdadera popularidad En la escuela, trabajaba con ahínco, deseoso de aprovechar todo lo que le podían enseñar, y sus progresos eran grandes; sus maestros lo querían y lo apreciaban, pues era estudioso, tranquilo, serio y ordenado.
Todos los conocimientos que "Maximito hermoso" le había trasmitido, los rezos que mamá le enseñaba, los cantos de la dentrodera, los cuentos de la planchadora, todo se lo ofrecía a papá como fuente de distracción; y, acomodada en la silla del asiento de peluche con "floritas pegadas" que le había comprado Pepito, principiaba muy satisfecha: "Esta era una señora que tenía dos muchachitas, una buena y otra mala...".
¡Ya estoy cargado de sus reyertas!... –¿Bravatas, eh? –¡Sí, señor! ¡Es usted una cantárida! –¡Pepito! –¡Pepe, por Dios! –¡Es usted peor que el tifus! –¡Insolente!
En fin, lo mejor era la tolerancia, y él perdonaba de buen grado a los señores redactores del Bisturí su falta de principios religiosos, en gracia a la sección de «Charadas y acertijos» que publicaban en la cuarta plana. Pepito advirtió que los literatos no iban al café tan temprano.
Todo esto era para Ester un sueño, un milagro, obrado únicamente por ministerio de Blanca, que la abnegada esposa ninguna parte se atribuyó en la providencial mudanza. Pepito, para quien no se habían ocultados las íntimas penas de su hija, y que nunca le había hecho a ella la más mínima alusión a este respecto, estaba rejuvenecido con la transformación de aquel hogar.
-preguntó por lo bajo Miguel a Rueda. -El ministro de la Gobernación -contestó Pepito con afectada sencillez, como si a cada momento saludasen ellos a un ministro.
¡Virgen linda de mamacita y de papá! ¡Virgen María de Pepito y de 'Maximito hermoso', de Alberto, de bebé y de Carlitos!". Tan pronto alza la voz en una octava y la emite metálica y vibrante; tan pronto la quiebra en ruidos secos linguo-palatinales o la modula en zumbidos de caricia; a veces canta, a ratos murmura, por momentos conversa, y, sea apurada o vacilante, declama siempre.
La Real Audiencia, compuesta a la sazón de los oidores marqués de Corpa, Tagle, Cavero-Henríquez, Rezabal y Vélez, ordenó que los escribanos Castellanos y Egúsquiza, en calidad de peritos, practicasen un cotejo de letras, y ellos dijeron que la t, la e, la b y la y eran iguales en la caja aunque no en el perfil, y que Pepito Alarcón era, por ende, un pillete revolucionario que disfrazaba su letra.
La niña se le aboca, lo ase con un bracito por una pierna, y, siempre señalando, repite: "¡Véalos, Pepito!; véalos: ¡son novios, son novios!".
Máximo estaba lo que se llama corrido; Mercedes palidecía; Ester, viendo que ya no era posible disimular, exclama: "¡Esta sí es la muchacha!" ...Pepito, que se da cuenta, sonríe maliciosamente, quiere decir algo y nada dice.
–¡Márchese usted, o, sino!... –¡Adiós! ¡Me pegaré un tiro! –¡Puede usted pegarse dos! –¡Julia! –¡Pepito! –¡Hasta nunca! –¡Yo me muero! –¡Abur! –¡Horror!