pentasílabo

pentasílabo, a

(Del gr. pente, cinco + syllabe, sílaba.)
adj./ s. m. GRAMÁTICA Que tiene cinco sílabas suele escribir versos pentasílabos.

pentasílabo -ba

 
adj.-m. métr. Díc. del verso de cinco sílabas.
Ejemplos ?
El cuarto verso debe repetirse en el quinto, pero este último, debe de un verso pentasílabo transformarse de a uno heptasílabo, para esto generalmente se le agrega una exclamación, tal como Ay sí.
De su intención de introducir la métrica cuantitativa sólo le salió bien la introducción de la estrofa sáfica-adónica (tres endecasílabos, rematados con un pentasílabo), que vemos en este ejemplo de su Oda al céfiro: También conoció fortuna su propósito de adaptar el género de la anacreóntica clásica a la poesía española, pues durante el siglo XVIII tuvo numerosos cultivadores, todos formados en la horma de Villegas, especialmente Nicolás Fernández de Moratín y José Cadalso (los pioneros en el género dentro del contexto ilustrado) y Juan Meléndez Valdés y José Iglesias de la Casa.
El primer verso de esta estrofa es exactamente igual al último de la estrofa segunda, pero finaliza con un «mi alma» o un «sí», que lo transforman de un verso pentasílabo a uno heptasílabo: Que son más fi-nas, sí (7) ro-sas con da-lias (5) ¿dón-de‿i-rá mi ne-gri-ta (7) que yo no va-ya?
Remate: estrofa de dos versos heptasílabo y un pentasílabo intercalado, que le da fin a la cueca, el cual, funciona como un verso unificador o la respuesta a las primeras estrofas.
En la literatura española el género fue aclimatado por Esteban Manuel de Villegas en el siglo XVII, imitando la métrica de los sáficos adónicos con una combinación estrófica de rima libre en tres versos endecasílabos y un pentasílabo.
Las sextillas de pie quebrado o manriqueñas se encuentran en un poema lírico titulado «Gozos a Santa María», si bien el tetrasílabo de la tercera rima, según las convenciones actuales, sería un pentasílabo al ser agudo::Virgen, del cielo reína,:e del mundo melecina,:quiérasme oír,:que de tus gozos aina:escriba yo prosa digna:por te servir.:Decirte he tu alegría:rogándote toda vía,:yo pecador,:que a la grande culpa mía:non pares mientes, María,:mas al loor.
(5) Finalmente, el pareado o remate, formado por un verso heptasílabo y otro pentasílabo...
Al igual que la cueca tradicional y la cueca chilenera —cueca originaria de los demás estilos citados—, la cueca brava está conformada de la siguiente manera: Cuarteto o copla: estrofa inicial de cuatro versos octosílabos. Seguidilla: estrofa de ocho versos heptasílabo y pentasílabo intercalados.
El poema se compone de 40 coplas escritas en octosílabos con versos de pie quebrado, bajo la forma de doble sextilla de tercetos simétricos, en los que a dos octosílabos sigue un verso corto (el pie quebrado) que puede ser tetrasílabo, o pentasílabo si es posible hacer sinalefa con el verso anterior o este finaliza en sílaba aguda.
También utilizó un verso alejandrino (de catorce sílabas) cuyo primer hemistiquio es octosílabo y el segundo hexasílabo, o donde el primero es pentasílabo y el segundo eneasílabo.
En la versión mexicana se modifica la métrica (por el pentasílabo agregado a la seguidilla) y se cambia el amor por el personaje imaginario que enamora: Cupido.
En las jotas con estribillo, este se intercala entre las coplas y adopta la forma de seguidilla con versos que alternan el heptasílabo y el pentasílabo y rima también asonante, en incluso se hallan seguidillas de versos hexasílabos y octosílabos, formadas por ocho versos pentasílabos (como sucede en Mainar, o de seis y siete sílabas, en Bujaraloz.