pentarquía

pentarquía

(Del gr. pente, cinco + arkho, mandar.)
1. s. f. POLÍTICA Forma de gobierno en la que el poder es ejercido por cinco personas.
2. POLÍTICA Grupo de cinco personas que ejercen el gobierno juntas.

pentarquía

 
f. Gobierno formado por cinco personas.
Traducciones

pentarquía

pentarchia
Ejemplos ?
(INTERRUPCION)... los sargentos se reunieron, botaron a los oficiales, quitaron a Carlos Manuel y pusieron una pentarquía. Al poco tiempo, quitaron la pentarquía y dejaron a uno, y a los tres meses quitaron aquel uno y pusieron a Batista que estuvo 11 años saqueando y asesinando cubanos.
Mientras tanto, la iglesia romana nunca aceptó la Pentarquía y en su lugar afirmó su primacía, consulte Supremacía papal y Cisma de Oriente.
182-234 En su momento de esplendor, el territorio Ulaid alcanzaba las riberas del Boyne por el sur y las tierras de Leitrim por el oeste. Sin embargo, esta pentarquía ya había desaparecido en el siglo V, cuando disponemos de las primeras fuentes históricas.
Llevado a cabo bajo el auspicio bizantino con un clero exclusivamente oriental, el concilio declaró únicamente rectas las costumbres de la Iglesia constantinopolitana y condenó explícitamente varias prácticas de la Iglesia de Occidente. Adoptó también como oficial la teoría de la pentarquía.
El Concilio de Calcedonia en 451 elevó el obispo de Jerusalén al rango de patriarca, junto con Roma, Constantinopla, Alejandría y Antioquía, formando la Pentarquía.
Pentarquía (del griego πενταρχία, pentarchía, gobierno en conjunto de cinco personas) es un término en la historia del Cristianismo que hace referencia a la idea de la autoridad universal sobre la Cristiandad por parte de los obispos de cinco sedes episcopales del Imperio romano, llamados patriarcas y que tenían poderes eclesiásticos superiores a los de los obispos metropolitanos.
Comenzando por el mismo autor, quien, en el citado ensayo, incluye la primera obra dramática escrita siguiendo los parámetros de este tipo de escritura: Dámada, la cual luego sería incluida en un libro fundamental de conjunto en donde el autor explora múltiples caminos posibles indicados y sugeridos en su propia teoría: Estado antimateria. Pentarquía de dramaturgia cuántica (Melilla, Consejería de Educación / GEEPP Ediciones, 2011), que comprende los títulos Dámada, Renacimiento, Mariana Pineda, Lady Pichica y La Tata Macha.
En la implantación de la jerarquía cristiana, Oriente disponía de todos los patriarcados de la Pentarquía menos el de Roma (Alejandría, Antioquía y Constantinopla, a los que se añadió Jerusalén tras el concilio de Calcedonia de 451); incluso la primacía romana (sede pontificia o cátedra de San Pedro) era un hecho discutido.
El uso de la palabra cuige, primitivo cóiced, literalmente "quinto", con el significado de "provincia", implica la existencia de una pentarquía en algún momento de la prehistoria de Irlanda, habitadas estas partes por pueblos como los Ulaid, los Connachta (Connacht) y los Laigin (Leinster), la región de Mumu (Munster), y la provincia central de Mide.
Los cinco obispos que tendrían esa autoridad colegial eran (según una orden fija de honor): El Papa de Roma El Patriarca de Constantinopla El Patriarca de Alejandria (en la idea de la pentarquía, el jefe de la Iglesia Ortodoxa de Alejandría, no de la Iglesia ortodoxa copta, que es mayoritaria) El Patriarca de Antioquía (también en este caso el jefe de la Iglesia ortodoxa de Antioquía, no los otros que tienen ese título) El Patriarca de Jerusalén (precisamente el jefe de la Iglesia ortodoxa de Jerusalén) La idea de pentarquía se puede encontrar por primera vez en forma sólidamente expresada en las leyes del emperador Justiniano I (527–565), especialmente en su Novella 113.
Finalmente, en 1054 se selló la ruptura definitiva de la Pentarquía original en el Cisma de Oriente y Occidente, dividiéndose en dos la Iglesia cristiana original que viene de los apóstoles de Cristo en: Iglesia Católica Apostólica Romana (Iglesia de Occidente) y la Iglesia Ortodoxa (Iglesias de Oriente).
Los jóvenes militares que controlaban el nuevo orden de cosas comenzaron a complotar contra el, junto a un grupo de activistas representantes de los principales movimientos de oposición que se presentan en palacio, a fin de establecer un nuevo ejecutivo, incluso la Policía nacional apoyaba al nuevo traspaso, de manera que Céspedes sin fuerzas para resistir tuvo que ceder, y abandono palacio retirándose a su hogar y quedando el gobierno en manos de una Pentarquía integrada por Ramón Grau San Martín, Sergio Carbó, Guillermo Portela, José Miguel Irisarri y Porfirio Franca, dicha Pentarquía no fue aceptada internacionalmente por lo que poco tiempo después fue disuelta, y nombrado Ramón Grau San Martín nuevo presidente.