penoso

(redireccionado de penosa)
También se encuentra en: Sinónimos.

penoso, a

1. adj. Que causa pena o aflicción de la guerra llegaban penosas imágenes; vive en una situación penosa. angustioso alegre
2. Que implica mucho esfuerzo o penalidades me han concedido un trabajo penoso; la ascensión del pico fue muy penosa . fatigoso, laborioso fácil
3. Que es muy malo hoy hace un día penoso para ir a la playa. bueno
4. Que está muy mal hecho nadie te pagará un cuadro tan penoso. correcto
5. Méx. Que es muy tímido o se avergüenza con facilidad.

penoso, -sa

 
adj. Trabajoso; que causa pena o tiene gran dificultad.
Que padece una aflicción o pena.

penoso, -sa

(pe'noso, -sa)
abreviación
1. alegre que produce tristeza Ver a la viuda llorando me resultó muy penoso.
2. que exige mucho esfuerzo trabajo penoso
3. que es lamentable o patético Con ese aspecto deplorable daba una imagen penosa.
4. que es muy tímido o se avergüenza con facilidad El joven penoso que no se atrevió a dirigirle la palabra a la dama.
Traducciones

penoso

mühsam

penoso

bolesny

penoso

痛苦

penoso

痛苦

penoso

smertefuld

penoso

כואב

penoso

고통스러운

penoso

smärtsam

penoso

เจ็บปวด

penoso

ADJ
1. (= doloroso) → painful
me veo en la penosa obligación de comunicarles queI regret to have to inform you that ...
2. (= difícil) [tarea] → arduous, laborious; [viaje] → gruelling, grueling (EEUU)
3. (= lamentable) → pitiful
fue un espectáculo penosoit was a sorry o pitiful sight
era penoso ver la casa en ese estadothe house was a sorry o pitiful sight, it was pitiful to see the house in such a state
4. (Andes, Méx) (= tímido) → shy, timid
5. (Andes, Méx) (= embarazoso) → embarrassing
Ejemplos ?
A las 4 y 59 minutos la "Resolución", dió con todas sus fuerzas hasta virar, aproándose en retirada penosa hacia la isla de San Lorenzo: la "Numancia" la siguió luego, disparando a las 5 y 3 minutos los dos últimos cañonazos de su ordenanza, cuyo dos tiros contestados por toda nuestra batería de Santa Rosa, y por un cañón del monitor "Victoria", obligaron al fin a la "Numancia" a seguir a toda fuerza las aguas de la "Resolución".
¿Por qué, pues, no ha de ser mejor el sufrir una perpetua infelicidad que despierte a la virtud, que el reventar con infinitos y desordenados bienes? La muerte es menos penosa con ayuno, y más congojosa con crudezas.
El 1º de noviembre, después de cinco años de ausencia – sin duda alargados por su penosa motivación – Mitre volvió a estar entre los suyos y en esta ciudad escenario de sus primeros triunfos y derrotas.
Hay una penosa realidad: Vietnam, esa nación que representa las aspiraciones, las esperanzas de victoria de todo un mundo preterido, está trágicamente solo.
Y sin embargo, Chile y sus instituciones salieron triunfantes de aquella penosa prueba...
En cuanto a los demás países de la América, que, por su penosa condición los unos–¡los más interesados acaso!–y los otros por ese desvío fatal, falta de intercomunicación y baltasárica pereza en que viven, no parecen haberse dado aún cuenta de este importante proyecto, y no hay uno acaso que no hubiera a la larga de sentir en sí sus resultados.
En tan penosa situación, habiendo empezado las explosiones parciales de los depósitos de las baterías, di orden de arriar la bandera e inundar todos los pañoles: la primera no pudo ejecutarse a causa del terrible incendio que había en la toldilla, habiéndose quemado al poco rato.
Conocía a todos aquellos gurriatos; para contemplarles suspendía su asiduo coser; a veces les sonreía con sonrisa penosa; de su café les guardaba terrones de azúcar, de su postre, cerezas y pasas...
Yo, por tal de evitárosle trabajo :De una investigación algo penosa, :Diré que esa alimaña, o quisicosa :No es el Papa, ni el Rey sino...
La penosa y quebrantadora faena de enfermeras, la vigilia y las inquietudes habían empalidecido y ajado sus caras graciosas, donde esplendía, antes, fresca y atractiva, la «belleza del diablo».
Las caras rojas, barnizadas por el sol, brillaban con el reflejo de las llamas del hogar: los cuerpos rezumaban el sudor de la penosa jornada, saturando de grosera vitalidad la atmósfera ardiente de la cocina, y a través de la puerta de la masía, bajo un cielo de color violeta en el que comenzaban a brillar las estrellas, veíanse los campos pálidos e indecisos en la penumbra del crepúsculo, unos segados ya, exhalando por las resquebrajaduras de su corteza el calor del día, otros con ondulantes mantos de espigas, estremeciéndose bajo los primeros soplos de la brisa nocturna.
Y gracias a la penosa sensación que en todos produjo la carambola, no hubo un lance entre los dos jabalíes rivales, que se quedaron pasmados al ver sangrar por las narices al buen señor, y al oírle decir, mientras salía de la bodega acompañado de don Silvestre y de su ama, que bufaban de rabia: -Esto debí yo haberlo previsto; pues a quien entre bestias anda, tales caricias le esperan.