Ejemplos ?
La mayoría de los miembros de este Equipo Viajero no tienen preparadas las maletas, porque no es posible saber si el lugar del accidente estará en Florida o en Alaska, pero sí tienen a mano las herramientas para realizar su trabajo: llaves, destornilladores y dispositivos específicos para el trabajo de su especialidad. Todos ellos llevan consigo linternas, grabadoras, cámaras y gran cantidad de cinta y película adicional.
El lago era el que se había aproximado a mí. Todo era tan extraño que me imaginé en una película de terror. (Esto no puede estar pasando.) Pensé.
A su rededor surgían muchos extraños hombres peces que me recordaban al monstruo de la laguna negra, aquella película que me había encantado.
- Bueno, a ver si ahora me cumples. Nada más no vayas a salir a última hora con que quieres ir a ver otra película y no la que yo quiero...
¡Si todos fueran así!¡Nuestro fuera el reino de los cielos! Alguien había dicho en una película de Hollywood). Las horas transcurrieron con su mismo trote, y las misas, y las masas que iban y venían, que entraban y salían, también.
Tampoco nunca imaginamos las imágenes de dos aviones chocando contra las Torres Gemelas, casi en un escenario cinematográfico, si lo hubiéramos visto en una película hubiésemos dicho otra movie americana seguramente.
Todos ellos ahora pueblan la misma fosa inlocalizable, mas ubicua en fantasías de sus cuerpos elevados por esas mentes mañosas que defienden conveniencias de capillas y promueven la esperanza de otra vida que no existe en la desnuda realidad de sus rezos demagógicos -ambiciones pardas- Vicarios que se creen la voz viviente de los grandes, homérica ficción de película filmada para saldar el hambre de ilusiones a lo Cecil B.
Entró por la ventana, de escasos dos por dos metros, la sala, con muebles antiguos y carpetas de hilo tejidas a gancho, el orden y los objetos pequeños de Swarowski proyectaban la imagen de una persona de edad, al entrar en la habitación, efectivamente, vio a una viejita sentada en su cama, dormitando mientras pasaba en la televisión una película de los sesentas.
La luna llena, manchada como de paño enfermizo, a veces irrumpía flotando también con timidez en la inmensidad del fuliginoso celaje y su henchida esfera de plata avejentada, se veía aún más deslucida, velada por el humo citadino que movía un creciente viento, acaso cual película de hombres lobos, zombis, momias y vampiros.
Zeus confirmó que era necesario efectuar una junta urgente donde reunidos en mesas de discusión, los hermanos Bharata, el desconfiado Rama, Gilgamesh y su íntimo Enkidu, Sinuhé, el Egipcio, Moisés, el gran literato, el divino poeta David, el macanudo de Sansón, el caballeroso Roldán, el atlético Sigfrido, Rodrigo Díaz de Vivar (que seguía viviendo en su película, aunque lo mataron) y hasta Sherezada… y aún Safo, se pusieran todos ellos y ellas de acuerdo en las medidas por tomar para acallar a los historiadores hocicones.
Era verdaderamente un espejo ahumeante donde se reflejaba lo que sucedía en la tierra y en el cosmos y ahí quedaba fijado, como en una película, como en una computadora.
Pero bueno, en la reunión, “el desencanto que enfrenta la actividad agropecuaria”, me hizo acordar, ¿se acuerdan de aquella película de Luis Bruñuel, “El discreto encanto de la burguesía”, yo decía: “¿Cuál es el desencanto de la actividad agropecuaria?