pedrusco

pedrusco

s. m. Piedra grande, pero que se puede coger con la mano cogió un pedrusco y lo lanzó contra el cristal.

pedrusco

 
m. Pedazo de piedra sin labrar.

pedrusco

(pe'ðɾusko)
sustantivo masculino
1. trozo de piedra de gran tamaño El fondo del lago está lleno de pedruscos.
2. piedra preciosa de tamaño grande Le regalaron un pendiente de plata con un pedrusco verde.
Traducciones

pedrusco

pietraia

pedrusco

Boulder

pedrusco

Boulder

pedrusco

Boulder

pedrusco

Боулдър

pedrusco

Boulder

pedrusco

Boulder

pedrusco

SM
1. (= piedra) → rough stone; (= trozo de piedra) → piece of stone, lump of stone
2. (LAm) = pedregal
Ejemplos ?
Las descripciones y las personalidades de los chicos individualmente están muy esbozadas, la intención del autor es siempre el colectivo de amigos por encima de cada uno de ellos, aunque tengan habilidades específicas. Todos los Amigos provienen de la " Banda del Gran Pedrusco ", excepto Tidou y Mady.
Los once participantes con sus números eran (entre paréntesis se indican los nombres originales): Número 1: El Rocomóvil (The Bouldermobile), conducido por los Hermanos Macana, Piedro y Roco (The Slag Brothers, Rock and Gravel), dos trogloditas cubiertos con pelo como el Tío Cosa de La familia Addams, cuyo diseño fue reciclado para el Capitán Cavernícola. El automóvil es un pedrusco gigante con ruedas.
Finalmente llega a su calle, con edificios en escombros y sube a lo alto de un edificio en ruinas frente a su casa, donde se pone a jugar con un pedrusco como si fuese una pistola, disparándose a sí mismo en la frente y luego imitando los disparos de la guerra.
Un francés encontró en una ocasión un pedrusco de calamina sobre aquellos terrenos; indagó con cuidado, dio con un filón poderoso, formóse una sociedad explotadora...
Haffner releyendo unos papeles en blanco, y el Buscador de Oro con un mapa frente a él. Un pedrusco precintado impedía que el viento se llevara el dibujo.
En algunas partes, los labriegos han hecho montículos y pirámides con el pedrusco; en otras lo han dispuesto y amontonado en paredones que hacen de aledaños a las tierras labrantías.
Ni hay en ello más peligro que el de encontrar soterrado en la ceniza algún pedazo de lava, contra el que es fácil romperse una pierna, o el que algún grueso pedrusco ruede detrás del viajero, lo alcance, lo derribe y magulle.
Y acto continuo, no lo acometieron por los tabiques interiores, como en el ejemplo de mi amigo, sino por la base, por los cimientos; y cuando la mole se desplomó casi entera, fue cuando conocieron sus moradores que los señores arquitectos no tenían ni un pedrusco nuevo con que empezar a reponer todo lo destruido.
Al pie del árbol de seducción y delito corría un arroyo más fresco que la boca de una virgen, y al margen del arroyo, sobre un pedrusco tapizado de musgo, estaba sentado un hombre, cuyo rostro expresaba misteriosa beatitud.
Bamboleada ante hoyos de noche cuya profundidad sentía en el retumbo de los desprendidos guijarros; casi colgada de ramas que asía al tanteo; crispado a cada instante el pie sobre el riesgo mortal de tajantes deslizaduras; arañada por espinales que le arrancaban al pasar jirones y cabellos; desamparada hasta la demencia en la angustiosa inmensidad, llegó por fin al fondo del precipicio, entre peñas imponentes, donde le advirtió un remanso el reflejo de las estrellas. Un pedrusco saltó bajo su mano, al azar del roce, dio sobre el agua, revelando la hondura con sumido hipo musical.
-exclamé al verle; y sentándome en un pedrusco, colocando la cartera sobre mis rodillas y afilando un lápiz de madera, me apercibí a trazar, aunque ligeramente sus formas irregulares y estrambóticas para conservar por siempre su recuerdo.
Allí se ve, en miniatura de cera, a los chinos observando en su torre los astros del cielo; allí está el químico Lavoisier, de medias de seda y chupa azul, soplando en su retorta, para ver como está hecho el pedrusco que cayó a la tierra de una estrella rota y fría; allí, entre las figuras de las diferentes razas del hombre, están sentados por tierra, trabajando el pedernal, como los que desenterraron en Dinamarca hace poco, cabezudos y fuertes, los hombres de la edad de bronce.