pedregoso

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pedregoso, a

adj. Se aplica al terreno que tiene muchas piedras la carretera estaba muy pedregosa. pedrizo

pedregoso, -sa

 
adj. Díc. del terreno naturalmente cubierto de piedras.

pedregoso, -sa

(peðɾe'γoso, -sa)
abreviación
que tiene muchas piedras camino pedregoso
Sinónimos

pedregoso

, pedregosa
adjetivo
Traducciones

pedregoso

stony

pedregoso

Stony

pedregoso

Kamieniste

pedregoso

斯托尼

pedregoso

斯托尼

pedregoso

pedregoso

ADJstony, rocky
Ejemplos ?
Habitaba el señor de Boina, según queda dicho, en un caserón de la calle de la Angustia, la más costanera, pedregosa, húmeda y antigua de Marineda, si se exceptúa la de la Sinagoga, más fea todavía.
Al llegar a la parte del monte en que la pedregosa calzada de los monjes enlaza con el camino real, vio a sus pies una nube de polvo.
si supieses los trabajos grandes que te esperan al irte de mis playas, cuando por mares y por tierras andes errante peregrino, sin que un punto reposes, juguete del destino, y blanco de las iras de los dioses, por siempre renunciarás al deseo de salir de este plácido Eliseo; y tu Itaca pusieras en olvido y tu esposa, gozando satisfecho de ilustre diosa el venturoso lecho, que más de un morador esclarecido del bienhadado Olimpo envidiaría.» Entre airada y amante, se querellaba así la hija de Atlante; y el Itacense así le respondía: «Cierto es, augusta, Diosa, cuanto decís, y mal comparar puedo mi Itaca pedregosa a esta florida...
Doce naves de rojas proas le seguían. Toante, hijo de Andremón, regía a los etolos que habitaban en Pleurón, Oleno Pilene, Calcis marítima y Calidón pedregosa.
El tinte rubio de la purpurina embadurnaba las casuchas hoscas, y el parpadeo de la venturina se destacaba en las paredes toscas. Por una cuesta pina y pedregosa una chiquilla coja y despeinada bajaba como una grulla temblorosa.
Mi mujer, sin ser lo que se llama abandonada, es indiferente al conforty a los pequeños detalles que son el encanto de la existencia del hogar. Rige su casa, es cierto; pero la rige de un modo chirriante, que la asemeja a la marcha de un carro por una senda pedregosa.
No veía; la vereda era pedregosa, costanera, abierta entre los sembrados y a lo mejor interrumpida por charcos y zanjas, donde Clara tropezaba frecuentemente.
Los de Cipariso, Pitón pedregosa, Crisa divina, Dáulide y Panopeo; los que habitan en Anemoría, Hiámpolis y la ribera del divino Cefiso; los que poseían la ciudad de Lilea en las fuentes del mencionado río: todos éstos habían llegado en cuarenta negras naves.
Todas las acepciones de Callao que dejamos registradas concurren en la descripción que del Callao hace el padre Bernardo Torres en su crónica agustina, publicada en Lima en 1667. Dice: Su playa limpia, pedregosa, muy útil para lastrar las naves que entran y salen del continente».
Me apuesto con el más pintado á sentir honda y poéticamente la gala de las fértiles praderas, la lozanía de los verjeles, el apartamiento silencioso de los sotos umbríos, el aire embalsamado por el aroma de las violetas, la sierra pedregosa cubierta de tomillo y romero, el blando murmullo de los arroyos, los amorosos gorjeos del ruiseñor, el lánguido arrullo de la tórtola y los trinos alegres con que las aves saludan á la blanca aurora cuando abre con dedos de rosa las puertas del Oriente.
No le faltaron fuentes de información, y, más bien, le sobraron, pues muchos datos se contradecían; lo que fácilmente se explica por la diversidad de las condiciones locales, en semejante extensión de tierras, desde la orilla del mar y la llanura desnuda, pedregosa, sin montes, y casi sin pasto ni agua, batida siempre por un viento feroz y por fin de escasa fertilidad, y los admirables y feraces valles andinos, entre las múltiples cadenas de las cordilleras majestuosas, con sus grandes lagos, sus misteriosas selvas y sus nieves eternas.
Cuando desembocamos en la plazoleta para llegar a la casa, el viento era tan fuerte que parecía detenernos. La plazuela pedregosa estaba abandonada.