pedrada

pedrada

1. s. f. Lanzamiento violento de una o varias piedras.
2. Golpe dado con una piedra le partió la ceja de una pedrada . cantazo
3. Señal dejada por una piedra lanzada todavía se ve la pedrada en el cristal.
4. coloquial Comentario hecho con intención de atacar u ofender a una persona le lanzó una pedrada sobre su forma de entrar en la empresa. alfilerazo, puntada
5. como pedrada en ojo de boticario loc. adv. Se usa para comentar que una cosa viene bien por ser oportuna o necesaria el nuevo empleo le viene como pedrada en ojo de boticario.

pedrada

 
f. Acción de tirar una piedra.
Golpe dado con ella.
Señal que deja.

pedrada

(pe'ðɾaða)
sustantivo femenino
1. acción de arrojar con impulso una piedra Rompió una ventana de una pedrada.
2. golpe fuerte dado con una piedra Le lastimaron la cabeza de una pedrada en una riña callejera.
Traducciones

pedrada

dig

pedrada

sassata

pedrada

pierre

pedrada

Камък

pedrada

pedrada

pedrada

pedrada

SF
1. (= acción) → throw of a stone; (= golpe) → hit o blow from a stone
matar a algn a pedradasto stone sb to death
pegar una pedrada a algnto throw a stone at sb
2. (= comentario molesto) → snide remark, dig
3. sentar como una pedrada la cosa le sentó como una pedradahe took it very ill, the affair went down very badly with him
me sienta como una pedrada tener que irmeI hate having to go
venir como pedrada en ojo de boticarioto be just what the doctor ordered
Ejemplos ?
El aspirante la rompía de una pedrada, que lanzaba desde tres varas de distancia, y el mérito estribaba en que no excediese de un litro la cantidad de licor que caía al suelo; en seguida el padrino servía a todos los asistentes, mancebos y damiselos; y antes de apurar la primera copa, pronunciaba un speach, aplicando al candidato el apodo con que desde ese instante quedaba inscrito en la cofradía de los legítimos chuchumecos.
—Después hirió de una pedrada en medio de la cabeza a Erilao, que a acometerle venía, y se la partió en dos dentro del fuerte casco: el teucro dio de manos en el suelo, y le envolvió la destructora muerte.—Y sucesivamente fue derribando en la fértil tierra a Erimante, Anfótero, Epalteo, Tlepólemo Danastórida, Equio, Pires, Ifeo, Evipo y Polimelo Argéada.
En uno de estos desordenes un soldado de línea, de los que custodian los trenes, recibe una pedrada y, desaforado, fuera de sí, carga su fusil, apunta a un hombre en fuga que, talvez no es el que le ha tirado la piedra, y mata a otro que atraviesa la calle, ajeno al asunto.
Epigeo echaba mano al cadáver cuando el esclarecido Héctor le dio una pedrada en la cabeza y se la partió en dos dentro del fuerte casco: el guerrero cayó boca abajo sobre el cuerpo de Sarpedón, y la destructora muerte lo envolvió.
Yo me encontraba allí, separado y alejado de todos, y vi al pequeño Jesús, el hijo del viejo José el extranjero, que, jugando, hirió mortalmente a ese niño de una pedrada y huyó, acto seguido.
Aquí, como en todas partes donde la gente pobre tiene muchos más perros de los que puede mantener, las casas son todas las noches merodeadas por perros hambrientos, a que los peligros del oficio —un tiro o una mala pedrada— han dado verdadero proceder de fieras.
Vagaban en cuadrillas, asociados por la simpatía de la habilidad o de la fuerza: ca-aban a la carrera la hembra que encontraban en las soledades, llevando su cría bajo el brazo, y cuando, al fin, llegaban a alcanzarla, una lluvia de puñetazos que la aturdía, un palo que la derribaba en el suelo, una pedrada que la privaba de todo movimiento de resistencia, eran la primera demanda de amor.
Dice este muchacho que, en la esquina de la Pescadería, un hombre saca cuchillo en defensa de una mujer: que, á la bulla, salió del palacio arzobispal un pajecito de su ilustrísima quien, después de informarse de lo que ocurría, dijo: "—Lo mandado, mandado: sigan arranchando c...s, y al que se oponga aflójenle su pedrada, y que vaya a quejarse á la madre que lo parió."— Añade el declarante que el Arzobispo estaba asomado a los balcones presenciando el bochinche.
Francisco distraído, por un bosque de Panamá, cuando un mono, que estaba en la copa de un árbol, le arrimó tan feroz pedrada que le hizo vomitar cuatro dientes.
Y el niño tenía siete años. Y, pasada una hora, los padres del pequeño preguntaron: ¿Dónde está ese muchacho, que ha matado de una pedrada a nuestro hijo?
No había aún transcurrido un año cuando, el 2 de Abril de 1607, se presentaron ante el padre Antonio de Vega Loayza, jesuita y comisario del Santo Oficio en Potosí, dos mujeres llamada Leonor Enríquez, de treinta y seis años de edad, y Catalina Enríquez, de diecinueve años, suegra la primera y esposa la otra de Valverde, acusando á éste de que, en plena borrachera, había dado una pedrada, que le ocasionó la muerte, a Domingo Romo, padrastro de la última, y asilándose en la iglesia mayor.
Y don Gaspar Melchor, que era otro Sancho Panza en la condición refranesca y que no hablaba de corrido, sino hilvanando refranejos, interrumpió su discurso porque en este instante el rebullido calentaba, y tanto que un camotillo disparado con pretensiones de pedrada, vino a dar a su merced en plena calva.