Ejemplos ?
Absorbido por sus deseos, Rogron los ocultaba; no se atrevía a esperar una boda semejante. Para sondar al mercero, el coronel le había dicho que iba a pedir la mano de Betilda.
Ergo, que es una suerte que un maestro de escuela reciba una negativa al pedir la mano de una heredera holandesa, puesto que así se le abre el camino para más elevadas actividades.
Al éxito literario pronto le suceden los personales y políticos: En 1882 vuelve a pedir la mano de su ex esposa, Ilona Mauks, y el 31 de diciembre de ese mismo año se casan de nuevo.
Felipe por fin se entera que su sobrino ya está casado y que por tanto no puede contraer matrimonio con su prima, Benito aprovecha la oportunidad para pedir la mano de Margarita.
Vuelve a encontrarse con Elizabeth en Derbyshire, en la posada de Lambton donde ella se hospedaba, y se da a entender que todavía conserva su interés por Jane. Finalmente, decide ir a Longbourn de nuevo, totalmente resuelto a pedir la mano de Jane.
Al año siguiente, marchó contra Yaropolk. En su camino a Kiev, envió embajadores a Rógvolod, el príncipe de Pólotsk, para pedir la mano de su hija Rogneda.
Aunque inicialmente Don Pedro se siente atraído por Rita, decide pedir la mano de Nucha después de que Don Julián le confiese que si él mismo tuviese que elegir entre las señoritas de la Lage, se decantaría por ella debido a su buen carácter y piadosas maneras.
Al descubrir Tristán que se ha revelado su identidad, huye hacia su tierra, pero luego retorna a Irlanda para pedir la mano de Isolda y esposarla con su tío, el Rey Marco.
Dado que el joven es rico y supone un buen partido para su hija, deciden forzar a Riccardo a pedir la mano de Caterina, limpiando así su honor.
Jorge se adelantó al príncipe Alejandro de Serbia, que se disponía también a pedir la mano de María, pero no lo tuvo fácil, ya que ella lo rechazó en varias ocasiones y pasaron cinco años hasta que consiguió que se casara con él.
Él contó estos eventos años más tarde en su diario: "'Oh!, qué me importa la música, eres tú a quien quiero, te he querido por dos años' Ella se quedó callada." Kierkegaard procedió a pedir la mano de Regine al Concejal Etatsraad Olsen, su padre, de inmediato.
Aquí cabe de comentar una clara manifestación representativa de los cacicazgos, metida en la forma de ser del pueblo: cuando alguien se quería casar y era muy pobre, los papás buscaban a una tercera persona, una persona de respeto como le llamaban, que regularmente era el dueño de la tienda o de las tierras, esta persona de respeto era sinónimo de persona de dinero, a la que llamaban tehuexi, para ir a pedir la mano de una mujer.