pedestal

(redireccionado de pedestales)
También se encuentra en: Sinónimos.

pedestal

(Del fr. piedestal < ital. piedistallo .)
1. s. m. ARQUITECTURA Pieza sobre la que se apoya una columna, una estatua u otros objetos el busto del monarca descansa sobre un pedestal de alabastro. peana
2. Circunstancia que permite alcanzar o mantener una situación ventajosa sus contactos empresariales son su pedestal . soporte
3. en un pedestal loc. adv. coloquial Con verbos como "poner", "tener", "estar" o "hallarse", hace referencia a la buena opinión que se tiene de alguna persona o de uno mismo.

pedestal

 
m. Cuerpo sólido, con base y cornisa, que sostiene una columna, estatua, etc.
fig.Fundamento en que se afirma una cosa o lo que sirve para alcanzarla.

pedestal

(peðes'tal)
sustantivo masculino
1. cuerpo sólido sobre el que se apoya una estatua o columna La estatua estaba sobre un pedestal de mármol.
2. indica la buena opinión en que se tiene a una persona Tiene a sus padres en un pedestal.
Sinónimos

pedestal

sustantivo masculino
1 contrabasa (arquitectura), dado (arquitectura), neto (arquitectura).
2 peana*.
Traducciones

pedestal

base, pedestal

pedestal

piedistallo

pedestal

piédestal

pedestal

pedestal

pedestal

βάθρο

pedestal

piedestal

pedestal

台座

pedestal

piedestal

pedestal

ฐาน

pedestal

SMpedestal, stand
Ejemplos ?
Sediento y comido por los ardores de la sangre, Miguel doblaba los pedestales iliacos y extendía los brazos hacia adelante, hasta dar las manos en tierra.
17 Ante el cadáver de mi madre Al borde de la muerte con un pie en este lado de la vida y el otro perdido entre las sedas de mi amortajado génesis, quebrados los vacíos que sostuvieron la ilusión planificada de ser centro de todo el universo; arrodillado, mordiendo el humus, humilde como aquél que se reinclina al mirar su pequeñez alada ante el gigante que lo avasalla; sentado a trizas que me destrozan cada soberbia enarbolada, situado por primera vez ante el estrépito de bofetadas que me aligeran las pesadeces de mi altanera posición de sol, cristal caído, vertiendo añicos toda mi carne, cayendo de pedestales la mente...
Y al grito revolucionario fueron cayendo los pedestales de un fingido progreso y al impacto de la metralla el pueblo moría con el deseo de dejar para sus descendientes una patria justa, como aquellas tantas veces deseada desde tiempos Tenochcas.
Quien le viera caminar tan de prisa pensaría que era algún hombre de negocios, que tal vez venía del templo de Juno Moneta, que dejaba atrás, a la izquierda; y sin pararse a contemplar ni a reverenciar las solemnes estatuas doradas de los doce dioses mayores, los Dii consentes, junto a cuyos pedestales pasaba, se dirigía al templo de Saturno, que a la derecha se le presentaba con su imponente mole.
Sobre los falsos ídolos, arrojados de sus pedestales por las bayonetas de nuestros soldados, se levantará el edificio del nuevo Estado, cimentado sobre la base de la unidad interna, de la justicia social y de la independencia exterior.
La hermosa genciana azul y el romero se encontraban en Skagen, y la brillante oxiacanta, en Silkeborg. Las ciudades estaban señaladas con pedestales.
Ni es juicio equitativo ni proceder hidalgo: del siglo en el criterio es ruin tal estrechez; los cazadores de águilas no cazan nunca moscas, nadie es más grande al grande por empequeñecer, y a los que ya los pueblos han puesto en pedestales, ya en alto al sol y al aire o a sombra de dosel, de lejos y de abajo a arriba hay que mirarles y no se les ven nunca las pecas de la tez.
Fórmanlo dos gigantescas columnas antiquísimas, llamadas vulgarmente los Hércules, compuestas de dos cañas o afustes, de un solo pedazo de granito cada una, que, estribando en bases áticas, también antiguas, sobre pedestales modernos de muy buena proporción, se ven coronados con sendos capiteles de mármol blanco, mutilados por el curso de los siglos, de orden corintio, y de gran mérito, sobre los que se alzan: en uno, la estatua de Hércules; en otro, la de Julio César.
En todas estas escenas aparecen ciudades con tejados y torres y vigas, con calles torcidas, con faroles cuyos pedestales se retuercen como una culebra, y abrazados a ellos, fantásticos tudescos con medias verdes de turistas y un sombrerito jovial, con la indispensable pluma.
Aquellos a quienes en un tiempo creí omniscientes, pronto se derrumbaron al ver la abyección que encerraban, la miseria que los esculpía y la escoria que los modelaba. Cayeron de sus pedestales como los antiguos ídolos sin que nada lograra sustituirlos.
Y se produjo un temblor en el asilo y una sacudida en toda la tierra de Egipto, y todos los ídolos cayeron de sus pedestales, y se rompieron.
Allí mismo encontramos también grandes y pequeños fragmentos de pedestales de tres ídolos más; estos estaban en pedazos en el suelo.