peculio


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peculio

(Del lat. peculium, ahorros.)
1. s. m. HISTORIA Bienes o caudales que el padre entregaba al hijo o el señor al siervo para su uso y comercio.
2. Dinero que tiene cada persona. patrimonio

peculio

 
m. Dinero que particularmente tiene cada uno.
der. Pequeña suma de dinero o una pequeña masa de bienes concedida por el padre a su hijo en goce y administración.

peculio

(pe'kuljo)
sustantivo masculino
conjunto de dinero y bienes que posee una persona Con esfuerzo y dedicación acumuló un modesto peculio.
Sinónimos

peculio

sustantivo masculino
dinero, caudal, capital, bienes, hacienda.
Hacen referencia a los bienes particulares de una persona: eso lo he pagado yo de mi peculio.
Traducciones

peculio

peculio

peculio

SM (= dinero) → one's own money; (= ahorros) → modest savings pl
de su peculioout of one's own pocket
Ejemplos ?
Aquel entre los héroes es contado que el premio mereció, no quien la alcanza por vanas consecuencias del estado. Peculio propio es ya de la privanza cuanto de Astrea fue, cuanto regía con su temida espada y su balanza.
Así, dicen, no se pierden ni se maltratan y no pueden ser juzgados de malos usos y de pérdidas que a veces tienen que pagar con su peculio.
gritó Nanón al oír estas palabras. -¡Un perdigón! se decía Eugenia, que hubiera querido pagarlo con todo su peculio. -Venga usted a sentarse, le dijo su tía.
Debe enseñarse a los cristianos que el papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.
Caín, que había lamentado mucho todas aquellas catástrofes, y que había socorrido con la cortedad propia de su peculio y de su egoísmo a las apuradas huérfanas, había ido olvidándolas, no sin dejarlas antes en poder del sanísimo consejo de que «se dejaran de bambollas...
Y no se diga que fue hombre poco devoto el que gastó cien mil pesos en reedificar la torre de Santo Domingo, el que delineó el camarín de la Virgen de las Mercedes, costeando la obra de su peculio, y el que hizo el plano de la iglesia de las Nazarenas y personalmente dirigió el trabajo de albañiles y carpinteros.
Con su cutis de criba, su nube en el ojo, su cabeza pelada y su pata coja, Santiago consiguió la dicha de encontrar una esposa no solo ejemplar, sino de harto buen palmito y más que medianas entendederas comerciales. Bajo su dirección prosperó la casa, creció el modestísimo peculio, hubo aseo en la tienda, y en el hogar, paz y abundancia.
Con ellos, haciéndonos todos dueños de nuestro tradicional peculio, podríamos sacarle pingües rendimientos, Paparrigópulos aspiraba –y aspire, pues aún vive y sigue preparando sus trabajos– a introducir la reja de su arado crítico, aunque sólo sea un centímetro más que los aradores que le habían precedido en su campo, para que la mies crezca, merced a nuevos jugos, más lozana y granen mejor las espigas y la harina sea más rice y comamos los españoles mejor pan espiritual y más barato.
Gregorio Cabañas, empleó ochenta mil pesos, de su peculio y limosnas de los fieles, en la fundación de un beaterio, mientras conseguía de Roma y del monarca español las respectivas licencias para elevarlo a la categoría de monasterio.
Bajo la fe de esta promesa colocaron estacas, tendieron cuerdas, y al amanecer eran los franciscanos dueños de una extensión de cuatrocientas varas castellanas de frente, obstruyendo una calle pública. El cabildo reclamó por el abuso; pero el virrey hizo tasar todo el terreno y pagó el importe de su propio peculio».
Entónces les contó en breves palabras el enano de Saturno, que tenia ménos recia la voz que Micromegas, con que gente estaban hablando, y su viage de Saturno: les informó de quien era el señor Micromegas, y habiéndose compadecido de que fueran tan chicos, les preguntó si habian vivido siempre en un estado tan rayano de la nada, y qué era lo que hacian en un globo que al parecer era peculio de ballenas; si eran dichosos, si tenian alma, si multiplicaban, y otras mil preguntas de este jaez.
Censo que debe pagar al ramo de temporalidades por el principal que carga sobre sus haciendas; donó doce caballos para las tropas, dos fusiles de su dominio, y obligándose a pagar, durante todo el movimiento hostil, dos soldados de su peculio; socorrió con seis reses al regimiento de Quillota y mandó personalmente a su hijo don Francisco Javier, para que a éste se le ocupase en el destino que el Gobierno le contemplase útil.