pecaminoso

(redireccionado de pecaminosas)

pecaminoso, a

(Del lat. peccamen , pecado.)
1. adj. Del pecado o de los pecadores la envidia es un sentimiento pecaminoso.
2. Que puede ser censurado por considerarse inmoral todos critican su actitud pecaminosa.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

pecaminoso, -sa

 
adj. Relativo al pecado o al pecador.
fig.Díc. de las cosas que están o parecen contaminadas de pecado.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

pecaminoso, -sa

(pekami'noso, -sa)
abreviación
1. virtuoso que está relacionado con los pecados o con quienes los cometen conductas pecaminosas
2. que es contrario a la moral en materia sexual pensamientos pecaminosos
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

pecaminoso

sinful

pecaminoso

peccaminoso

pecaminoso

sündigen

pecaminoso

zondige

pecaminoso

grzeszny

pecaminoso

syndige

pecaminoso

חטא

pecaminoso

ADJsinful
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
A raíz de su muerte cercana, Mason afirma que se ha convertido en un cristiano seguidor de Jesús y resignado a su nueva vida, aunque sigue participando en cualquiera de sus perversiones y conductas pecaminosas (no necesariamente sexuales) que su discapacidad le permita.
El término es totalmente aplicable de manera genérica a todas aquellas tendencias dentro del cristianismo que consideran de manera muy particular la relación equitativa entre las prácticas pecaminosas con la sobreabundancia de la Gracia, como algo siempre favorable a la segunda por aquella premisa paulina de "donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia" (cf.).
De acuerdo con las creencias vaisnavas, el adorador de una Shalágram Shilá debe seguir estrictas reglas de vida, tales como no tocar a la shalágram sin bañarse antes, nunca poner a la shalágrama en el piso, comer únicamente prasada (alimento ofrecido al dios Krisná en un altar) y no realizar actividades pecaminosas.
Según el hinduismo, las buenas obras (el buen karma) no llevan a Dios, sino a una siguiente reencarnación en mejores condiciones de vida; mientras que las actividades pecaminosas (el mal karma) llevan a una reencarnación en peores condiciones de vida.
Son «trastornos» en el sentido de que son tentaciones para hacer algo que es pecaminoso (es decir, el acto homosexual), pero las tentaciones, si van unidas al autocontrol, no son consideradas pecaminosas.
Al igual que cualquier acto sexual realizado fuera del matrimonio católico, los actos sexuales entre personas del mismo sexo son incompatibles con esas creencias, al no estar destinados a la procreación (ser desordenados en la terminología católica): Estas enseñanzas no están limitadas a la homosexualidad, sino que también son la premisa general para las prohibiciones católicas contra, por ejemplo, la fornicación y todas las otras formas de sexo que no persigan la procreación dentro del matrimonio, tales como la contracepción, la pornografía y la masturbación. La Iglesia ha declarado que los «deseos» o «atracciones» homosexuales no son necesariamente pecaminosas en sí mismas.
El sueño es mejor para aquellos que se dedican a actividades pecaminosas y la vigilia para aquellos que se decican a realizar méritos.
Krisna contestó: «Oh, rey Iudistira, león entre los reyes, te narraré con agrado un evento histórico que simplemente por escucharlo, erradicará todas las reacciones pecaminosas individuales.
a homosexualidad en Portugal ha sido sobre todo dominada a lo largo de la historia por la ideología cristiana de la Iglesia Católica Apostólica Romana, que caracteriza la sexualidad como un acto exclusivamente destinado la procreación, por lo que todas las demás actividades sexuales son vistas como pecaminosas y contrarias a Dios.
Además, la pobreza para Gutiérrez es el resultado de estructuras injustas y pecaminosas, como él mismo argumenta: En primer lugar, Gutiérrez hace un llamado a entender la realidad del pobre.
Ray Bradbury reutilizó el concepto de "El hombre ilustrado" como un personaje antagonista en la novela La feria de las tinieblas (1962) (título original en inglés: Something Wicked This Way Comes, literalmente «Algo malo está por suceder») donde los tatuajes representan las almas pecaminosas de las víctimas de un misterioso carnaval.
Convertido al cristianismo a los catorce años, Wang llegó a creer que "todos los tipos de prácticas pecaminosas de la sociedad tienen sus contrapartes exactas en la iglesia." Decidió que la Iglesia "necesita una revolución" y que Dios le había confiado llevar a cabo la misión.