payaso

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payaso, a

(Del fr. paillasse < ital. pagliaccio.)
1. adj./ s. coloquial Se aplica a la persona poco seria, propensa a hacer reír con sus dichos o hechos me divierto con Luis porque es muy payaso.
2. s. ESPECTÁCULOS Artista de circo que hace de gracioso, con trajes, ademanes, dichos y gestos apropiados.

payaso

 
m. Bufón o gracioso de circo y feria.
fig.Persona ridícula objeto de burla.

payaso, -sa

(pa'ʝaso, sa)
sustantivo masculino-femenino
1. artista de circo que vestido ridículamente hace reír al público El payaso hizo reír a grandes y chicos.
2. persona que hace reír a los demás con sus bromas Mi compañero de oficina es un payaso.
3. serio persona que hace el ridículo No quiero hacer el payaso.
Sinónimos

payaso

sustantivo masculino
Traducciones

payaso

Clown

payaso

clown

payaso

clown

payaso

klaun

payaso

klovn

payaso

klovni

payaso

klaun

payaso

ピエロ

payaso

어릿광대

payaso

clown

payaso

klovn

payaso

klown

payaso

palhaço

payaso

clown

payaso

ตัวตลก

payaso

palyaço

payaso

chú hề

payaso

小丑

payaso

клоун

payaso

小丑

payaso

ליצן

payaso

/a SM/Fclown (tb fig)
Ejemplos ?
Aindamáis, que el remedo del cuerpo del reo, con la filosomía rubra como el tizón, con trisca e denuestos parezca en las farsas e demás intremeses que forjan histriones, payasos e matachines.
para entonces cosechar treinta y tres dineros y caminar entre mentiras tras el puesto de un estulto mundillo familiar soberbio y traer a estas cadenas más herederos que nos prolonguen el fútbol y los cencerros y seguir afanándonos por los infiernos que compiten para ganar y ser los meros, meros maromeros de los circos impuestos en misas de payasos con poder ¡culeros!
n acorde en menor, encogido y lastimero, para resumir todos los dolores humanos e inertes. Sauces, magdalenas, lluvias, nubes desflecadas, payasos tétricos, contorsionistas de este valle de lágrimas.
Y porque pudiste ser pluma y ser hoz que segó los mitos y aureolas de la iglesia en falsa fe y rasgaste máscaras a los espantajos sin imitar los descensos de diletantes rayuelas, ahogamientos egoístas de individuos trapos moribundos en su mínima tragedia de propiedad privada, no te leyeron, José, ni te velaron en el palacio de la puercas artes anticuadas con su desfile de payasos emplumados, enfundados en sus pingüinas elegancias; ni te condecoraron a ser muerto distinguido en la rotonda de los hijos de la patria chichona, que si revivieran, remorirían avergonzados de tanta hipocresía.
Y durante tres días, hace vanos esfuerzos para persuadirse que se divierte; harapos sucios de telas chillonas, adornos de papel y moños de cintas, caretas insulsas e uniformes de alambre tejido, con los ojos sonsamente azules y sus mejillas de color enfermizo, carritos llenos de guitarras mal templadas y de acordeones desafinados, con hombres vestidos de mujeres, y otros hombres disfrazados de payasos o de no se sabe qué, que recorren leguas, sin otra gracia que la de gritar, en cada palenque, con voz aguda, «¡Te conozco!
Así transcurrió su abandono hasta que, entre tanto violento rechazo, el circo lo compró a sus padres. Ahora se había convertido en el rey de los payasos de un gordo empresario ruin.
Titiriteros y payasos ponían convulsiones en los rasgos de sus rostros atezados y curtidos por el viento, la lluvia y el sol; soltaban, con aplomo de comediantes seguros del efecto, chistes y chuscadas, de una comicidad sólida y densa como la de Molière...
Y de aquí y de su cantinela de que muchas de las cosas que en el mundo pasan son obra puramente de la casualidad y no de Dios ni de los hombres, procedía el apodo de Casualidades que todo el mundo le daba, sin que se incomodase por ello. Su misma fealdad natural daba cierta gracia a Juan de la Cavareda, como se la da a los payasos la contrahecha.
Allí, un astrónomo gira bordado el manto de estrellas en derredor de las bellas aquel trovador suspira. Y se encuentran confundidos payasos, reyes, gitanos, griegos, moros y cristianos, guerreros, frailes, bandidos.
Hay muchos chicos sí, pero casi a ninguno me lo imagino como mi esposo. Son tan payasos y presuntuosos. No más les gusta andar correteando su maldita pelota de fútbol y estar en la esquina amontonados maloreando a las chicas que pasamos por ahí.
tan locas Por las cosas más opuestas, Como enanos por caballos, Y robustos por recetas, Y jorobadas por bailes, Y los pobres por apuestas, Y duques por bailarinas, Y por payasos, duquesas.
45 casos : Porque me gustaría ser famoso. 8. 5 casos : No entendieron la pregunta y contestaron que no tenían aptitudes, que no les gustaría salir de payasos. NOTA: Ídem.