pavoroso

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pavoroso, a

adj. Que causa pavor.

pavoroso, -sa

 
adj. Que causa pavor.

pavoroso, -sa

(paβo'ɾoso, -sa)
abreviación
que causa miedo intenso una película pavorosa
Sinónimos
Traducciones

pavoroso

lurid

pavoroso

pauroso

pavoroso

ADJterrifying
Ejemplos ?
Quince: es envenenada con una droga que le quema y desgarra las entrañas, que le da espantosas convulsiones, le arranca pavorosos aullidos, y será la última en morir; este suplicio es uno de los más terribles.
Todo es allí sombrío: el desierto con su inmensa soledad, el monte con sus pavorosos misterios, el cielo con sus aterradores prodigios.
Ninguno copiaba modelos gastados o envejecidos; pues la Naturaleza, ese monstruo que, según la Bruyere, goza en devorarse a sí mismo, no envejece nunca y en cada nuevo sol, la autora, el océano, la soledad imponente de los bosques, las maravillas del cielo, sereno o tempestuoso, los crepúsculos, el canto de las aves que convierten en arpas los árboles, el volcán con sus nieves eternas, las montañas con sus ventisqueros pavorosos, y las llanuras con alfombra de mieles cuajadas de espigas, todo cuanto decora y puebla nuestra vivienda universal, parece que nace en las montañas para esconderse y dormir bajo el manto estrellado de la noche.
—Si te castigan por curioso, te llevarán a un pasadizo en el que hay arcones y puertas muy atractivas, pero que encierran grandes peligros, ya que si por tu insana curiosidad abres alguna que te deslumbre y te atraiga, aspirarás veneno mortal o engendros pavorosos saldrán a darte una muerte atroz por no saber manejar el escudo de la voluntad que lo vence todo.
A su lado había dos vampiros más que eran sus consejeros, después otros que eran los guardias y todos eran bestiales, pavorosos y tatuados con atrocidades sanguinolentas.
Juan Mar tin de Puyrredon: el temor, y desaliento, que se lee en los semblantes pavorosos de este resto de tiranos, que con barbara fiereza oprime á Montevideo, á esa ciudad desgraciada, que debiendo ser por su localidad una de las mas opulentas del continente, la reduce à su ultima linea el orgulloso despotismo de sus gobernantes: la serenidad del tiempo: la hermosura de las noches: todo parece, que se habia preparado por el Dios de la LIBERTAD, para hacer mas gránde, y magestuosa la celebridad del memorable dia 25 de Mayo, y manifestar á los despotas, que hasta la naturaleza se complace en la felicidad de los mortales.
El éxodo de millares de civiles ecuatorianos En tanto que el cañón enemigo mordía sádicamente las carnes de inocentes víctimas, y los pavorosos incendios, a-tizados por manos criminales, lamían la dulce morada de los orenses, tiñendo los horizontes con una tenue vislumbre áurea y roja, había también comenzado el desfile de hombres, mujeres y niños, pon entre las cortinas de humo y a través de senderos fragosos, en medio del hambre y de la sed.
Éstos empero al monstruo menosprecian, y recobrando pavorosos bríos, vengan con muertes mil, una tan solo que a su vista sufrió cercano amigo.
Desfiles angustiosos de una caravana humana clorótica, que se desparramaba, como una lluvia de hojas secas, viajando en alas de un destino incierto a través de pueblos y ciudades, lanzados de sus propias querencias. Incendios pavorosos que incineraban los cuerpos ofrecidos a la Patria como víctimas propicias.
Libre el país de los pavorosos problemas que minan las viejas sociedades europeas y estallan en ellas en alaridos nihilistas y reventar de bombas, mirará tranquilo hacia el futuro.
Hoy la celosa Comisión de monumentos de Logroño es la que consigue tan laudable resultado para el insigne ex-monasterio de Santa María la Real de Nájera, veneranda mole arquitectónica en que la historia y la leyenda, su eco popular, han amontonado tan interesantes hechos, aventuras tan prodigiosas, casos tan extraños, dramas tan terribles, que puede decirse estar aquel espacioso recinto poblado de fantasmas pavorosos, sangrientos unos como el de D.
Los vindelicios, libres hasta hoy del yugo latino, acaban de experimentar lo que vales en la guerra; pues con tus soldados el valiente Druso derrotó, y no en un solo encuentro, al genauno levantisco y al intrépido breuno, y arruinó sus fortalezas levantadas en las cimas de los Alpes pavorosos.