Ejemplos ?
«¡Podía, sin embargo, ser mayor y más duradera!» Siempre resultarás más gananciosa que si no hubieses conseguido ninguna: porque si se nos concediese elegir entre ser dichosos por poco tiempo y no serlo jamás, preferiríamos sin duda una felicidad pasajera a no disfrutar ninguna.
En Chile, el auge del salitre financió hace un siglo una prosperidad pasajera, pero no sentó las bases del despegue económico sostenido que el país anhelaba.
Deben encontrarse soluciones de carácter permanente y no de efectividad pasajera; esta negociación deberá realizarse en un plazo razonablemente breve con la banca internacional, con los organismos multilaterales y con los gobiernos de los países industrializados; asimismo, en forma responsable deberá mantenerse diálogo y comunicación con los otros países deudores.
Una inteligente y agradable muchacha campesina de mi patria chica, etc., efectuamos un ejercicio de expansión. Y si realizamos lo opuesto: Nuestros amados y tiernos días de la adolescencia fugaz y pasajera.
Pero sucedió con ella lo que con toda afición mal reprimida; de idea pasajera pasó a idea fija, y no cortado el mal en su principio, debía llegar a ser una pasión devoradora de mudar de sitio; pasión que indudablemente me hubiera llevado al sepulcro, como todas las pasiones vehementes, a no verse satisfecha.
Dispuesto ya y prevenido todo, empecé a soltar insinuaciones, palabrejas, reticencias, y, por último, me franqueé. Un crimen, de una vez, nada significa; es cosa pasajera.
El complemento de las juergas eran las travesuras brutales, las apuestas desatinadas; la florescencia de pasajera locura en los cerebros.
La fábula literaria está condenada a acertar tanto en su intuición ética como en su compromiso estético, porque tan sólo de esa manera podrá tener un significado aceptable en términos ajenos a una posible moda pasajera o a una confusión rápidamente enmendable.
«Pero yo soy un texto vivo; yo valgo más que un folleto, que una lucubración pasajera; ese volumen dentro de un año será una hoja seca, olvidada; dentro de dos, un montón sucio de papel, y, moralmente, polvo; en el recuerdo de los lectores que tenga, nada...
El europeo y el americano que no miran en las demás colonias su establecimiento sino como una mansión pasajera y como un medio de volver ricos a la madre patria gozan, al abrigo de nuestras leyes, todo cuanto puede hacer apreciable al hombre el suelo que pisa.
¿Qué mucho que la España de entonces trocase su libertad interior por el dominio en lo exterior, si hemos visto en los tiempos modernos a una gran nación que se decía harto más adelantada, a una nación que parecía haber sacudido para siempre toda especie de tiranos por medio de la más sangrienta Revolución, si la hemos visto, decimos, coronar a un nuevo déspota, que no necesitó para ceñirse con una mano la corona imperial sino alargar con la otra a los republicanos más ardientes laureles perecederos y el oropel de una pasajera conquista?
anhelante de expandir la vida eterna sobre escorias de la muerte pasajera; heridor de vacuidades densas entre rutas de florestas llenas, Belianís del cosmos, furioso Orlando, rasgaré los telares infernales del enredo malandrín que asfixia el aire, que ata las naves que ataja vuelos y nos encanta con mentira y miedo.