Ejemplos ?
Entretanto, desde la parte superior del palacio, un pedagogo muestra a Antígona el ejército argivo y sus principales jefes: Hipomedonte, Tideo, Partenopeo, Adrasto, Polinices, Anfiarao y Capaneo.
Esta señal divina animó a los tebanos, que salieron de la ciudad y causaron estragos en el ejército argivo, matando, entre otros, a Partenopeo y a Hipomedonte.
Siete fueron los paladines que encabezaron esta expedición: el rey Adrasto, su cuñado Anfiarao el adivino, Hipomedonte, Capaneo, Partenopeo de Arcadia, Polinices de Tebas y Tideo de Calidonia.
Un mensajero informa a Yocasta que Meneceo se sacrificó él mismo. A continuación el ejército argivo, con sus siete capitanes al frente, inició el asedio: Partenopeo atacó la puerta Neista.
Sin embargo, después de 17 días Ascarelli murió con sólo 35 años de edad por un ataque de peritonitis fulminante y el estadio fue nombrado "Stadio Giorgio Ascarelli" en su honor. Sucesivamente fue renombrado "Stadio Partenopeo" y aquí se disputaron dos partidos del Mundial de Italia 1934.
El equipo partenopeo pagó 6 millones de Euros por la ficha del jugador, firmando un contrato por 4 años, con un salario de 2 millones por temporada.
Y desde aquí, señora, mis versos a ti van, olorosos a sal marina y azahares, al suave aliento de las islas Baleares. Hay un mar tan azul como el Partenopeo.
Y un sueño la juzgué, mas no era sueño; Que en otras playas, en región distante, Su huella descubrí, y en la alta noche La vi pasar ceñida de hermosura, Bajo el sereno azul partenopeo, O en las bátavas nieblas reclinada.
Hombres de Emilia y los del agro romano, ligures, hijos de la tierra del milagro partenopeo, hijos todos de Italia, sacra a las gentes, familia que sois descendientes de quienes vieron errantes a los olímpicos dioses de los antaños, amadores de danzas gozosas y flores purpúreas y del divino don de la sangre del vino; hallasteis un nuevo hechizo, hallasteis otras estrellas, encontrasteis prados en donde se siembra, espiga y barbecha, se canta en la fiesta del grano y hay un gran sol soberano, como el de Italia y de Jonia que en oro el terruño convierte: el enemigo de la muerte sus urnas vitales vierte en el seno de la colonia.
Y su infantil semblante Apenas cubre el delicado bozo, Indicio ya de pubertad naciente. Su nombre es virginal: Partenopeo; Pero su alma cruel, torva mirada, No son de virgen.
Allí le salen al paso Tideo, el ínclito Partenopeo y la sombra del pálido Adrasto; allí los troyanos muertos en la guerra y tan llorados entre los hombres, larga hilera que contempló con lágrimas, y en que estaban Glauco, Medonte, Tersíloco, los tres hijos de Antenor, Polifetes, consagrado a Ceres, e Ideo, armado todavía y todavía manejando su carro.
Las suplicantes y Adrasto habían acudido a honrar los cuerpos sin vida de los caudillos. Estos eran Capaneo, Eteoclo, Hipomedonte, Partenopeo y Tideo.