parlante


También se encuentra en: Sinónimos.

parlante

1. adj. Que parla o habla se asombró al ver que la máquina del tabaco era parlante.
2. HERÁLDICA Se aplica a las armas que representan un nombre idéntico al de quien las usa.

parlante

(paɾ'lante)
abreviación
que habla o es capaz de imitar la voz humana una muñeca parlante

parlante


sustantivo masculino
aparato usado para convertir impulsos eléctricos en sonido Conectó el micrófono a un parlante.
Traducciones

parlante

parlant

parlante

Lautsprecher

parlante

A. ADJtalking
B. SM (LAm) → loudspeaker
Ejemplos ?
La noche, como de otoño, está serena y apacible; y si bien el gas de los faroles que acaban de encenderse apenas bastaría para hacer visible la oscuridad, como, si mal no recuerdo, dijo en parecido caso, el discretísimo y ameno Curioso Parlante, para no darnos de testarazos contra las esquinas tendremos a nuestra disposición los plateados rayos de la luna que, como una enorme criba roja, llega en este instante, entre nubes de púrpura y naranja, sobre los viejos paredones de la solitaria venta de Pedreña.
Este simulacro de cazador le ha descrito ya mejor que pudiera yo hacerlo mi antecesor «el Curioso Parlante», y le dejaré por tanto descansar sobre sus comprados laureles.
Así se marca el inicio de la vida en la montaña, con una estrella. así se nacen los arroyos que bajan de la montaña y que llevan la voz de la estrella parlante, de nuestra chan santa cruz.
Así, pues, no quiero que nadie confunda al duende con el demonio teológico de la duda, al que Lutero, con un sentimiento báquico, le arrojó un frasco de tinta en Nuremberg, ni con el diablo católico, destructor y poco inteligente, que se disfraza de perra para entrar en los conventos, ni con el mono parlante que lleva el truchimán de Cervantes, en la comedia de los celos y las selvas de Andalucía.
Bajo los retoños de unos helechos nuevos me escurrí, sobre unas piedras deslavadas por la corriente espumosa y parlante; y a ella, a la hermosa, a la mujer, la agarré de la cintura, con este brazo antes tan musculoso; gritó, golpeé el suelo; descendimos.
-No, señor; que lo he leído en las Escenas Matritenses. -¡Ah! sí; de El Curioso Parlante -Vamos a ver: ¿a que no sabe V. quién es El Curioso Parlante?
Juan sin miedo con una hacha sangrante; las tres hilanderas con sus agujas; la Pulgarcita en su mesa parlante; todos vestidos como negras brujas, avanzan con hocicos espumosos.
Fray Gerundio. -¡Quiá, hombre! ¡Fray Gerundio es Fígaro! -El Curioso Parlante es D. Modesto Lafuente. -¡Ah, es verdad! El que se suicidó.
También tiene el obsequio de los hospedadores de provincia sus jerarquías, y si es intolerable y una desgracia para un particular, es para un magistrado, intendente o jefe político una verdadera desdicha; para un capitán general, diputado influyente o senador parlante, una calamidad, y para un ministro electo que vuela a sentarse en la poltrona, un martirio espantoso, un azote del Cielo, una terrible muestra de las iras del Señor, un ensayo pasajero de las penas eternas del infierno.
Dios anda confuso; la mujer como sacada de quicio y aturdida; pero la naturaleza enciende siempre el sol solemne en medio del espacio; los dioses de los bosques hablan todavía la lengua que no hablan ya las divinidades de los altares; el hombre echa por los mares sus serpientes de cabeza parlante, que de un lado se prenden a las breñas agrestes de Inglaterra, y de otro a la riente costa americana; y encierra la luz de los astros en un juguete de cristal; y lanza por sobre las aguas y por sobre las cordilleras sus humeantes y negros tritones; –y en el alma humana, cuando se apagan los soles que alumbraron la tierra decenas de siglos, no se ha apagado el sol.
Sin embargo, este matiz coleccionista ha sido el impulsor de la clasificación sistemática de los sellos, creando nuevas tipologías que superan la tradicional división de la diplomática por autoridades (sello ecuestre, sedente, parlante, monumental, heráldico, iconográfico) y una metodología descriptiva exhaustiva (material, forma, modo de aposición, medidas).
En las novelas de La Muerte aparecen su " mayordomo " Albert, su hija adoptiva Ysabell, su nieta Susan Sto Helit, La Muerte de las Ratas, su corcel Binky, Quoth (un cuervo parlante; llamado " Dijo " en la versión castellana) y los Auditores de la realidad, que ejercen el papel de sus antagonistas.: El arco argumental de la Muerte se compone de cinco novelas: Mort, El segador, Soul music, Papá Puerco y Ladrón del tiempo.: Este aquelarre de brujas, que viven en distintos lugares de la región de Lancre, está despojado de todos los conceptos modernos (New Age) de la brujería.