Ejemplos ?
Lo mismo hicieron Los de los Tam, de los Iloc; parecidamente estaban en la selva, en el poblado llamado Dan; el alba existió sobre Los de las Espinas, Los del Sacrificio, de los Tam, con su dios, también Pluvioso.
Pero no es sólo nuestra inteligencia la que, sobre la enorme y luminosa superficie del universo, se mezcla con su propia sangre, parecidamente a esos anchos árboles que hunden su follaje en los ríos, besando la sombra que tiembla sin cesar bajo las aguas; nuestra sensibilidad, nuestra carne perecedera y dolorosa se ha revelado hermana de la humilde carne de las bestias.
Textos de “Ingeniería Aeronáutica” mencionan: “no se debe definir la meta del campo como máquinas voladoras que vuelan tan parecidamente a las palomas que podrían engañar a estas.”.