parásito


También se encuentra en: Sinónimos.

parásito, a

(Del lat. parasitus < gr. parasitos, comensal.)
1. adj./ s. BIOLOGÍA Organismo que vive en la superficie o en el interior de un ser vivo de cuyas sustancias se alimenta debilitándolo sin llegar a matarlo la tenia es un parásito del hombre.
2. adj./ s. m. ELECTRICIDAD Se aplica al ruido o interferencia que perturba las transmisiones de radio o televisión orienta bien la antena a ver si dejan de verse parásitos en la pantalla.
3. s. Persona que vive a costa de otra o no realiza ninguna actividad provechosa para la sociedad es un parásito que vive a expensas de sus suegros. gorrón, vividor

parásito, -ta

 
adj.-s. biol. Díc. del organismo animal o vegetal que vive a expensas de otro (hospedador) perjudicándole, pero sin destruirlo (V. simbionte.)
fig.Díc. del que vive a costa ajena.
electromag. Díc. de la perturbación que altera la recepción o transmisión de señales de radio.

parásito

(pa'ɾasito)
sustantivo masculino-femenino
1. biología organismo que se alimenta de sustancias que elabora otro ser vivo Los piojos son parásitos.
2. persona que vive a costa de los demás Eres el parásito de la familia.
Sinónimos

parásito

sustantivo masculino
pegadizo, pegajoso, gorrón (col.), gorrista (col.), gorrero (col.), pegote, buitre (col.).
Traducciones

parásito

parasite

parásito

parasita

parásito

parassita, piovra

parásito

Parasit

parásito

parasiet

parásito

الطفيلي

parásito

pasożyt

parásito

寄生虫

parásito

寄生蟲

parásito

parazit

parásito

parasit

parásito

טפיל

parásito

寄生虫

parásito

기생충

parásito

parasit

parásito

พยาธิ

parásito

A. ADJparasitic (de on)
B. SM
1. (Biol) → parasite (tb fig)
2. parásitos (Radio) → atmospherics pl, statics sing
3. (CAm) → squatter

parásito

m parasite
Ejemplos ?
«Muchacho, le dijo, no has tenido mala ocurrencia»; y dispuso que un criado lavase un vasito de oro y lo llenase de vino con miel. «Ahora ofrécelo a mi parásito y adviértele que, previamente, he bebido yo a su salud.» La espectaclón llegó a su más alto grado.
La gente de posibles estaba allá lejos, en sus Biarritzes y San Sebastianes, remojándose los pellejos, mientras él se tostaba en su cocherón. ¡Lástima que el mar no se saliera, para tragarse tanto parásito!
¿Traería por fin al emisario milagroso de cuyos esfuerzos esperaba la grandeza de su nombre y el afianzamiento de su poderío? ¿O sería otro parásito inútil o nocivo?
–Protestá todo lo que quieras, pero escucháme. Sos un desvergonzado parásito. Creo que me expreso con suficiente claridad ¿no? Les chupás la sangre a todos los clientes del café que tienen la imprudencia de escuchar tus melifluas palabras.
La hormiga, avara y sin entrañas, la explota y la gobierna á pesar de su pequeñez, lo mismo que en el mundo de la criminalidad vertical, los hombrea del «cofre-fuerte», de la mano imantada que atrae á los céntimos y del paño duro que exprime, dominan á las grandes masas. Hasta en su muerte se ve explotada la cigarra por el triunfante parásito.
¡Es que no le hace un favor a nadie! Es que, sencillamente, es el peor parásito. Me perdona si hay algún garrotero por ahí (RISAS), y no vaya a pensar que yo le tengo ninguna mala voluntad personal; el problema es que está acabando con el pueblo.
De la periferia primitiva embrionaria, de los repliegues del exodermo brotan los órganos de la inteligencia, del interior el tubo digestivo, cuyo no enfrenado desarrollo convierte al viviente en parásito estúpido.
Había llegado a los diez y nueve años, hambriento y casi desnudo como un salvaje, durmiendo en la torcida barraca donde gemía y rezaba su abuela, inmóvil por el reuma: de día ayudaba a botar las barcas, descargaba cestas de pescado, o iba de parásito en las lanchas que perseguían al atún y la sardina, para llevar a casa un puñado de pesca menuda.
Para unos, el poeta del pueblo es maravilla; para otros, un inútil parásito holgazán; y nimbo aquí de gloria, y allá tal vez mancilla, por todos anda puesto del precipicio a orilla, y de algo inverosímil reputación le dan.
Y, reclinándose, encendió en la lamparilla de plata, cincelada primorosamente, otro habano. -Mira, mira -avisó entonces el parásito oficiosamente- una chiquilla que parece muy mona...
Sin los trabajadores, que no tienen conciencia de clase, tanto el burgués como el fraile, el gobernante y cuanto parásito vive del sudor del pobre tendríamos que remangarnos los puños y entrarle al pico y a la pala si no queríamos perecer de hambre.
Y sucedió que desde el día siguiente el fumadero y la casa de Ramiro aparecieron cerrados a piedra y lodo, y pocas semanas después se supo que Ramiro se había casado -no con la niña, sino con la mamá-, y salido, en compañía de su esposa y de su hija, a pasar una larga temporada en Inglaterra... -¡Qué lástima! -exclamaba el parásito-. ¡Para qué le haría yo fijarse en la tal chica!