Ejemplos ?
-murmuró, con su pálida sonrisa de monja. Al mes, charlábamos frecuentemente, y, poco a poco, el atractivo de aquella conversación fue superando al de los papelotes.
Bonito es mi pergenio para tolerar que en mi corregimiento, a mis barbas, como quien dice, se lean censuras ni esos papelotes de excomunión que contra mí reparte el viejo loco que anda de provisor en el Cuzco, y ¡por el ánima de mi padre, que esté en gloria, que tengo de hacer mangas y capirotes con el primer cura que se me descantille en mi jurisdicción!
En los cajones iba Montiel a guardar sus papelotes, su correspondencia, inmediatamente, tomando plena posesión de «lo suyo», Abrió la puerta del templete con la linda llave trabajada como una joya: la puerta giró, y se descubrió el interior, que olía vagamente a finas maderas, a cedro y ciprés.
Ante una mesa cubierta de papelotes, sepultado en vasto sillón de cuero inglés, un mozo, pensativo, registra el fárrago. Sus cejas negras, que dibujan sobre la frente sin arrugas un arco de azabache, se fruncen de descontento, y sus ojos sombríos se nublan más al empezar a leer un documento voluminoso, hojas y hojas de letra temblona y confusa: el testamento del año 1920.
Anochece; el hilo de la bombilla se enrojece; luego brilla, resplandece poco más que una cerilla. Dios sabe dónde andarán mis gafas... Entre librotes, revistas y papelotes, ¿quién las encuentra?... Aquí están.
Rodeado de procesos, infolios y papelotes, y dando de rato en rato un sorbo a la jícara de chocolate, hallábase en su escribanía cierta mañana del año de 1716, cuando se armó un belén de todos los diablos bajo sus balcones.
Ítem, habría visto muy rodeado de papelotes al oidor Solórzano, el sabio autor de la Política Indiana, quien se ocupaba a la sazón del censo de la capital, resultando empadronadas 25.454 personas.
Así hablan los rebeldes que en estos momentos en México hacen pedazos las leyes solapadoras de los crímenes de los de arriba, incendian los archivos en que duermen los papelotes que amparan el robo de los ricos, ejecutan a las autoridades defensoras del privilegio y ponen la reata en el pescuezo de los que hasta ayer fueron los amos de los pobres, y gritan al pueblo: Eres libre; organiza por ti mismo la producción y sé feliz, tanto cuanto puedas.