panorama


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panorama

(Del gr. pan, todo + horama, lo que se ve.)
1. s. m. Gran extensión de terreno que se abarca con la vista desde lo alto del puerto de montaña se divisa un panorama fantástico del valle. paisaje
2. Visión de conjunto de una situación ¡menudo panorama tiene por delante!; el panorama político internacional se complica .
3. Vista o paisaje pintado en las paredes de una gran sala circular que el espectador observa desde una plataforma situada en el centro. cosmorama
4. TEATRO Gran tela de superficie plana, pintada o no, que se sitúa al fondo de una escena teatral dando sensación de amplitud o de cielo.

panorama

 
m. Vista de un horizonte muy dilatado.
fig.Aspecto que presenta un asunto o una situación.

panorama

(pano'ɾama)
sustantivo masculino
1. vista desde un lugar alto de una gran extensión de terreno Contemplamos el panorama desde el mirador.
2. visión de conjunto que presenta una situación panorama político
Sinónimos

panorama

sustantivo masculino
vista, paisaje, panorámica.
Panorama es la vista de un horizonte muy dilatado.
Traducciones

panorama

panorama

panorama

panorama

panorama

panorama

panorama

بانوراما

panorama

panorama

panorama

Панорама

panorama

Panorama

panorama

Panorama

panorama

פנורמה

panorama

パノラマ

panorama

파노라마

panorama

Panorama

panorama

SM
1. (gen) → panorama (tb fig); (= vista) → view; (= perspectiva) → outlook
el panorama actual políticothe present political scene
2. (Arte, Fot) → view
Ejemplos ?
Y después de haber contemplado el panorama penetren los que nos siguen en la venta de San Cayetano...
Nos tenemos que colocar en una posición equidistante que nos permita ver todo el panorama colonial y entonces juzgar causas generales.
Solo mediante la conservación de los expedientes de forma conjunta en un archivo un gobierno puede asegurar que un panorama exacto de lo que ese órgano aprendió y llevó a la práctica estará disponible para usos futuros.
Ninguno de ellos sabía en dónde lo podrían encontrar. Y al caminar, paso tras paso, panorama tras panorama, comenzaron a mirar lo que jamás habían visto.
No hubiera podido adivinar si las luces de resplandecientes fulgores que mixtificaban el panorama eran del celaje o de la inmemorial ciudad.
No era el Nacimiento de cartón, con figuras de barro: por los riachuelos corría agua, los árboles susurraban agitados por el viento, y verdadero césped, salpicado de flores, crecía en los praditos y orillaba las sendas. De pronto, empezó a poblarse el desierto panorama.
Los tonos del crepúsculo pintaban los celajes de incopiables irisaciones, de opalinas transparencias; tras las enhiestas cumbres habíase hundido el sol dejando a su paso los últimos vaporosos pliegues de oro de su esplendorosa clámide; el valle adormecíase al conjuro de las primeras vaguedades precursoras de la noche; empezaban a esfumarse los contornos de los caseríos y de la arboleda; de vez en cuando turbaba el silencio la voz de alguno de los campesinos, que hablaba a distancia, o el rumoroso tintineo de las esquilas del ganado conducido a los apriscos por los pastores; algo dulce y sedante iba adueñándose del panorama, y allá en lo más hondo de etéreos abismos iban apareciendo los luceros y las estrellas, que parecían parpadear rutilantes y misteriosos.
Se quiere ver a plena luz, y con sentido humano de las cosas el panorama integral de lo pasado, tratando de encontrar la explicación de los fenómenos por caminos de su génesis”.
En su libro El largo camino hacia la libertad, Nelson Mandela, el símbolo de nuestra lucha, hizo esta fundamental observación: "He hecho una pausa para descansar, para poder contemplar el maravilloso panorama que me rodea, para recordar el camino andado.
Tras los cristales de la portezuela del coche la mujer se miraba pensativa, como si se adentrara en el panorama impreciso de su mente y a nada atendía, ni siquiera al ruido del motor del auto que la llevaba, ni a la melodía surgida del insignificante radio portátil con el cual el conductor se solazaba.
pues... —¡Bah! Soy un triste paisaje, un panorama melancólico... Es un pago a las hazañas de mi familia. El costo de sus momentos brillantes...
Varias contestaciones podrán hacerse, pero en verdad, este panorama desalentador, y me atrevo a afirmarlo, en un noventa por ciento, obedece a la pésima proyección educativa que muchos profesores dan a las asignaturas de segunda enseñanza y a la técnica didáctica mal concebida y peor aplicada, distante de la funcionalidad y de la capacidad creativa de los educandos.