pandectas

pandectas

(Voz latina.)
s. f. pl. HISTORIA Recopilación de fragmentos de tratados y decisiones de jurisconsultos romanos clásicos realizada en el siglo vi durante la época justiniana.

pandectas

 
f. pl. Cuaderno en que se forma un índice alfabético de señas o direcciones, folios de cuentas corrientes, etc.
Ejemplos ?
Todos estos autores fueron famosos por su ciencia y por sus obras de las cuales solo encontraremos imperfectos residuos en las obras ya del siglo VdJc Pandectas e Instituciones del gran emperador bizantino Justiniano.
El derecho bizantino, o legislación del Imperio bizantino, incluso en el periodo en el que se impuso una mayor helenización, fue una continuación del derecho romano, que se codificó precisamente con Justiniano I (Código de Justiniano, Pandectas).
El emperador bizantino Justiniano I que reinó desde 527 al 565 hizo aún más, mandando a su canciller Triboriano con la colaboración de Teófilo y Doroteo, los trabajos de sus antecesores (véase Corpus Iuris Cívili) reuniendo en un cuerpo completo las Novelas, las Instituciones de Gayo, las Sentencias de Paulo, los Libros de Papiano de que resultaron las Pandectas o Digesto.
n 10 de estas alteraciones: Tradicionalmente consta de las siguientes obras: el Digesto o Pandectas, las Instituciones, el Nuevo Código y las Novelas.; Codex (Vetus) (529): Este código compila las constituciones imperiales (leges) contempladas en los Códigos Hermogeniano, Gregoriano y Teodosiano, así como constituciones posteriores.
La obra tenía doce libros, pero no ha llegado hasta nosotros.; Digesto o Pandectas (533): Obra en cincuenta libros, colección compuesta de extractos de las obras de treinta y nueve jurisconsultos con la consideración de ius publice respondendi, que reunía iuras (textos escritos que recopilaban los antiguos precedentes del Derecho Romano).
Se cuenta por uno de los primeros franceses que trataron de la historia del derecho romano y su obra, aunque imperfecta, sobre este tema es interesante por razón de los comentarios de las Leyes de las Doce Tablas y por la lista y pormenores que contiene sobre los más célebres jurisconsultos del tiempo de los emperadores romanos, cuyos escritos sirvieron para formar la Pandectas...
Sus obras incluyen varios comentarios sobre las Pandectas, una serie de documentos dogmáticos sobre diversos temas, el discurso De iuris arte libelo (1560), y una recopilación de casos legales, Centuria Memorabilium Curiae Tholosane (1599).
A cada lado de la ventana hay una escena relacionada con la jurisprudencia: a la izquierda aparece la Entrega de las Pandectas al emperador Justiniano y, a la derecha, Entrega de los Decretales al papa Gregorio IX.
Sin citar las Pandectas ni el Fuero Juzgo, y con sólo la autoridad del Diccionario de la lengua, probó el tunante su buen derecho; y los jueces, que en vida fueron probablemente literatos y académicos, ordenaron que sin pérdida de tiempo se le diese soltura, y que Lilit lo guiase por los vericuetos infernales hasta dejarlo sano y salvo en la puerta de su casa.
Salamanca, la de la famosa Universidad, ardía de entusiasmo, en cierta noche de aquel año, porque un gallardo mozo de la chusma estudiantil había colgado el raído manteo, cambiando a Cicerón y las Pandectas por las comedias del buen Lope y del romántico Calderón.
Y mientras el fiscal y el promotor andaban al morro con los Cánones y las Pandectas, y las Decretales, y el Fuero Juzgo, y las Partidas, y el Patronato y la gurrumina, el Celso Bazán se llenaba la boca exclamando: -¡Ahora va a saber el arzobispito con quién casó Cañahueca!
Y cuidado, señores legistas, con atribuirme la pretensión de poner en duda la legalidad de las fórmulas que sobre el particular se vengan usando desde la fecha de las Pandectas.