pancracio

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pancracio

(Del gr. pan, todo + kratos, fuerza.)
s. m. HISTORIA Lucha parecida a la lucha libre actual, en la que valía cualquier cosa para derrotar al contrario, que se practicaba entre los griegos y los romanos.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

pancracio

 
m. Combate de origen griego que combina la lucha y el pugilato
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

pancracio

pancrazio
Ejemplos ?
El cuarto, don Pancracio, hombre de poquísimas palabras y de menos iniciativa, doceañista también, lee en un rincón apartado, pero de a luz, una Iberia atrasada, a falta de otra más fresca.
LEONARDA No quiero yo, mi Pancracio y mi señor, que por respeto mío vos parezcáis descortés; id en hora buena, y cumplid con vuestras obligaciones, pues las que os llevan son precisas; que yo me apretaré con mi llaga y pasaré mi soledad lo menos mal que pudiere.
Que él os vuelva tan presto y tan bueno como yo deseo. PANCRACIO Mi ángel, si gustas que me quede, no me moveré de aquí más que una estatua.
LEONARDA Entra, Cristinica, y saca mi manto, que quiero acompañar a tu señor hasta dejarle en el coche. PANCRACIO No, por mi amor; abrazadme y quedaos, por vida mía.
Porque, ausente de mi gusto, no se hicieron los placeres ni las glorias para mí; penas y dolores, sí. PANCRACIO Ya no lo puedo sufrir.
Quedad en paz, lumbre destos ojos, los cuales no verán cosa que les dé placer hasta volveros a ver. : Entrase PANCRACIO. LEONARDA ¡Allá darás, rayo, en casa de Ana Díaz.
ESTUDIANTE ¡Fea noche, amargo rato, mala cena y peor amor! CRISTINA ¡Gentil relente, por cierto! ¡Ea, vengan todos! PANCRACIO ¿Qué diablos es esto? ¿Cómo no me abrís, lirones?
PANCRACIO ¡Oh recato inaudito de mujer prudente! Que yo soy, vida mía, tu marido Pancracio: ábreme con toda seguridad. LEONARDA Venga acá, yo lo veré agora.
En tierra, oh muy perverso, no me vencieras ni en el pancracio, ni en la lucha, ni en la carrera; pero te valiste del engaño para tirarme al agua.
FILOCLEÓN: Basta, basta; que no sabes lo que dices. ¿Dónde se ha visto luchar al pancracio con coraza? BDELICLEóN: Pues así suelen hablar las gentes cultas.
-No has de ser aprensivo, Pancracio; si ayer te cansaste, sería porque no estabas bueno, o porque no tenías ganas de pasear..., o qué sé yo.
-¡Ca, hombre! Y si no llegué a San Mateo fue porque mi amigo Pancracio se cansó. Don Francisco, el que lee La Iberia atrasada, es el inseparable amigo de don Tadeo, con quien ha llegado a identificarse tanto en gustos, que ya no tiene ninguno propio.