pancho


También se encuentra en: Sinónimos.

pancho

(De origen incierto.)
s. m. ZOOLOGÍA Cría del besugo.

pancho

(Derivado de panza.)
s. m. ANATOMÍA Vientre, barriga o panza tiene pancho porque cada día come más. abdomen

pancho, a

1. adj. Que es o está tranquilo sabía que su mujer estaba de parto y él tan pancho; no da guerra por la noche porque es un bebé muy pancho. flemático inquieto
2. Que está satisfecho consiguió lo que quería y se quedó tan pancho; ya ha comido y ahí lo tienes, tan pancho. ahíto insatisfecho

pancho, -cha

('panʧo, -ʧa)
abreviación
persona que se encuentra tranquila o satisfecha Se pasaba las horas pancho: tendido en el sillón mirando la televisión.
Sinónimos

pancho

sustantivo masculino

pancho

, pancha
Traducciones

pancho

pohodový

pancho

afslappet

pancho

gelassen

pancho

laid-back

pancho

rento

pancho

relax

pancho

opušten

pancho

くつろいだ

pancho

느긋한

pancho

relaxt

pancho

avslappnad

pancho

อาการผ่อนคลาย

pancho

rahat

pancho

thoải mái

pancho

松驰的

pancho

Панчо

Pancho

SM (forma familiar) de Francisco

pancho

1 ADJ (= tranquilo) → calm, unruffled
estar tan pancho (Cono Sur, Esp) → to remain perfectly calm, not turn a hair

pancho

2
A. ADJ
1. (Cono Sur) (= marrón) → brown, tan
2. (Andes, Caribe) (= aplastado) → broad and flat; (= achaparrado) → squat
ni tan pancho ni tan ancho (Caribe) → neither one thing nor the other
B. SM (Argentina) (Culin) → hot dog

pancho

3 SM (= pez) → young sea-bream
Ejemplos ?
Pepo Irasusta y Pancho Arellano eran amigos de uña y carne, de cama y rancho. De repente, el pueblo dio en decir que habían hecho pacto con el demonio; y hoy mismo, al hablar de ellos, los llama los Endiablados.
-me acordé que durante la cena, los ojos negros de la hija mayor de don Antonio habían cambiado tiros con los ojos pardos del amigo Pancho; y pensé que lo que había dejado allá, no era la tabaquera, sino, -colgado de alguna mirada,- un jironcito de su incauto corazón.
Y desde la semana siguiente, el mansísimo padre Abregú se convirtió en el tipo que nos ha legado el lápiz de Pancho Fierro (el Goya peruano), sin que después hubiera habido forma, ni por Dios ni por sus santos, de hacerlo renunciar al sombrero de teja y a la mula flaca.
Era preciso llevar rápidamente el incendio de la rebelión a todos los lugares que se pudiera. La última bomba sirvió para volar una puerta y sacar algunos caballos. Pancho, desmayado, parecía haber muerto.
Decía ésta así: Mi querido hijo Pancho: El dador de la presente es mi compadre espiritual, por quien me intereso, y te suplico me hagas el favor de atenderlo dándole el mejor curato, pues así te lo pide tu madre LA VIRGEN DE SOCYACATO.
esde las cinco de la mañana que habíamos salido, mi peón Pancho y yo, arreando la tropilla, sólo habíamos descansado tres horas en la siesta, volviendo en seguida a pegarle fuerte y parejo; no que nos corriese ninguna prisa, sino que, por la edad, ni uno ni otro habíamos aprendido todavía a andar despacio con caballos buenos.
Tú lo eres, querido Pancho, porque este pensamiento me vino de haberte oído decir la otra siesta que todos debíamos servir a la patria con lo que cada uno tiene.
Hasta el pequeño Pancho, empuñando la vara de roble que en los días de juego era su caballo de batalla, azuzaba con sus gritos a Pillán, el cobarde Pillán que, con el rabo entre las piernas, acurrucado en un rincón, se limitaba a ladrar sin moverse del sitio.
Fueron apareciendo muchos objetos curiosos: un medallón de la época de Maximiliano; un pañuelo que tenía las iniciales de Manuel Payno; unas fotografías de mi abuelo junto con Pancho Villa y muchas cosas más, pero sobre todo, una carta donde se revelaba un secreto de familia que la tatarabuela de mi bisabuela había conservado… -¿Por qué callas, Cristina?- -Porque acabo de recordar que si es cierto todo esto, yo soy descendiente de Cecilia, una frutera que causó la desgracia, no sólo de Evaristo, sino de todos los Bandidos de Río Frío y de su gran jefe: Juan Yáñez.
Motivo de gran embeleso infantil eran las figuras de automático movimiento, para cada unas de las cuales tenían una copla las pallas que bailaban frente al nacimiento, o la banda de cantores y músicos dirigida por el maestro Hueso o el maestro Bañón, y de la que formaban parte la china Mónica, la Candelita del muladar, la Sin-monillo, el Niño Gato, ño Pan-con-queso y ño Cachito, personajes muchos de ellos inmortalizados por el lápiz caricaturesco de Pancho Fierro, el Goya limeño.
Imagínense ustedes la ridícula figura que haría el santo señor. El lápiz de Pancho Fierro, el espiritual caricaturista limeño, ha inmortalizado la vera efigies del padre filipense.
Tuturuto, como más tarde Pancho el Negro, era por los tiempos a que nos hemos referido el terror de todos los que en balsas o canoas se aventuraban, entrada la noche, a cruzar el río de la Puná a Guayaquil.