panadero

(redireccionado de panadera)
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panadero, a

1. s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que tiene como profesión hacer o vender pan el panadero empieza su trabajo de madrugada.
2. s. m. pl. DANZA Baile español parecido al zapateado.

panadero -ra

 
m. f. art. y of. Persona que tiene por oficio hacer o vender pan.
f. fam.Zurra, azotaina, paliza.

panadero, -ra

(pana'ðeɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona que hace o vende pan y otras masas El panadero madruga para tener listo el pan a la mañana.
Sinónimos

panadero

, panadera
sustantivo
Traducciones

panadero

baker

panadero

Bäcker

panadero

boulanger

panadero

padeiro

panadero

пекарь

panadero

pekař

panadero

bager

panadero

leipuri

panadero

pekar

panadero

パン屋の主人

panadero

제빵사

panadero

bakker

panadero

baker

panadero

piekarz

panadero

bagare

panadero

คนทำขนมปัง

panadero

fırıncı

panadero

người làm bánh mì

panadero

面包师, 贝克

panadero

Бейкър

panadero

貝克

panadero

/a SM/Fbaker
Ejemplos ?
Pocos Rubens tuvieron la humorada de retratar a su mujer en sus cuadros. Rafael hizo tantas ediciones de una panadera, porque no era enteramente suya; es decir, suya por la Iglesia.
UN CONVIDADO BDELICLEÓN UNA PANADERA FILOCLEÓN UN DEMANDANTE NIÑOS PORTADORES DE LINTERNAS PERSONAJES MUDOS Los JUECES, disfrazados de avispas, que componen el coro.
Quería saber cómo era su culto, cómo narraban en el templo su historia, su martirio. Y fue a pedir a su amiga, la panadera, ropa humilde de cristiana.
Aquí tenéis cuanto queda de aquella ju­ventud que florecía cuando tú y yo hacíamos centinela en Bizancio: entonces, en nuestras correrías nocturnas, le roba­mos su artesa a aquella panadera: la hicimos astillas, y co­cimos unas verdolagas.
Al volver una noche Esopo de un banquete le ladró, atrevida, cierta mujer que iba borracha: «!Ah perra –le dijo entonces–, si cambiases tu maldita lengua por una medida de trigo, me parecerías más sensata!» LA PANADERA: ¡Cómo!
Pero el milagro que llevó a su apogeo el aprecio popular por los panecillos y que hizo caldo gordo a la panadera, fue el siguiente, que vale por una gruesa de milagros.
No ignoras nada de los juegos olímpicos. UNA PANADERA: (Dirigiéndose a Bdelicleón.) Ampára­me, por favor, en nombre de los dioses.
Según el padre Calancha, el hermanito se dirigió entonces a una estampa de fray Francisco Solano, y le ofreció contribuir con cien pesos para su canonización si se avenía a hacer el milagro de salvar a docta Ana. La guerra civil asomaba las narices en el hogar de la panadera, entusiasta devota del Tolentino.
Laso y Simónides, se dis­putaban en cierta ocasión la palma en un certamen poético y Laso dijo: ¿Y a mí que más me da? LA PANADERA: (A Querofón.) ¿No es verdad que lo harás?
FILOCLEÓN: Escucha mujer; voy a contarte una historia muy divertida. LA PANADERA: ¿A mí con historias, vejestorio? FILOCLEÓN: Verás.
Jugaremos cañas junto a la plazuela porque Barbolilla salga acá y nos vea. Barbola, la hija de la panadera, la que suele darme tortas con manteca.
Algunos cestos enviaba diariamente al convento, y los panes, después de bendecidos por el superior o el definidor del turno, se distribuían en la portería entre los enfermos, muchos de los que oblaban una moneda, por vía de limosna para el culto del altar del santo. La panadera por su cuenta vendía también panecitos hechizos o sin bendecir, que eran consumidos por los niños de la ciudad.