paleólogo

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paleólogo, a

(Del gr. palaios , antiguo + logos, lenguaje.)
adj./ s. LINGÜÍSTICA Que conoce y estudia los idiomas antiguos.

paleólogo -ga

 
m. f. ling. Persona versada en paleología.

Paleólogo (Palaiológos)

 
Familia bizantina de la que se tienen noticias desde el s. XI. Comenzó a regir el Imperio de Oriente con Miguel VIII (1261-82). Constantino XI (1449-53) fue el último emperador bizantino.
Ejemplos ?
Pero creía Bustamante que Paleólogo era el apellido de un San Miguel no Arcángel. De todas maneras, él llegó a Madrid en el tren correo, a las ocho de la mañana.
La Camelia era más lacónica y más elocuente, decía: «El Sr. D. Miguel Paleólogo Bustamante de... nos envía la solución de la charada del número anterior: Bobadilla.
No queremos enumerar todos los testimonios; pero, no obstante, nos place recordar la fórmula con que Miguel Paleólogo hizo su profesión de fe en el segundo concilio de Lyón: «La Santa Iglesia romana posee también el soberano y pleno primado y principal sobre la Iglesia católica universal, y reconoce con verdad y humildad haber recibido este primado y principado con la plenitud del poder del Señor mismo, en la persona del bienaventurado Pedro, príncipe o jefe de los apóstoles, y de quien el Pontífice romano es el sucesor.
Fórmula de profesión de fe católica, post epist.26 ad omnes episc. Hispan. n.4. 109. Concilio II de Lyón, actio 4: Fórmula de profesión de fe de Miguel Paleólogo. 110. Lc 6,13. 111.
A la puerta del casino se despidieron algunos redactores del Bisturí. Paleólogo bajó por la calle de Alcalá con Rueda, Blindado y el satírico Merengueda.
Merengueda dijo sonriendo: -No está mal. Y Miguel Paleólogo tuvo la virtud de pueblo de no comprender el chiste. -¡Qué barbián es ese Paco!
-Bueno, señores, no se hable de eso -respondió Paleólogo, sonriendo con malicia, que daba a entender su oculto pensamiento: pagarlo él todo.
No hay que ver, sino oír. Los inteligentes, los críticos nos sentamos aquí abajo. Paleólogo siguió a su amigo a los bancos inferiores.
¡Había almorzado con uno de los redactores! El viejecillo que vendía los papeles no pudo notar la sonrisa de lástima con que le estaba mirando Miguel Paleólogo.
Cuando Miguel Paleólogo Bustamante llegó al café en que se reunían los redactores de El Bisturí, que era el Suizo Nuevo, ya los ilustres periodistas, satíricos como diablos, estaban alrededor de una mesa discutiendo, como de costumbre.
Pocos días después llegaba a Madrid nuestro Bustamante, que se llamaba Miguel Paleólogo, según él, aunque lo de Paleólogo no estaba en el calendario y sí en la historia bizantina.
Y tal es la perversidad humana y tanto deslumbran las grandezas de la tierra, que Miguel Paleólogo tuvo que reprocharse el criminal pensamiento de pesarle que allá en el pueblo quedasen una esposa y varios hijos, como otros tantos eslabones de una cadena y ser un hombre en aquel Madrid, como Merengueda y Blindado lo eran seguramente.