pajarraco

(redireccionado de pajarracos)

pajarraco, a

1. s. coloquial Persona disimulada y astuta cuidado con este tipo porque es un pajarraco.
2. s. m. Pájaro grande cuyo nombre se desconoce.
Traducciones

pajarraco

uccellaccio

pajarraco

SM
1. (Orn) → big ugly bird
2. (= pillo) → slyboots
Ejemplos ?
Quizá la sentencia, en estricta doctrina jurídica, no sea muy ajustada. Critíquenla en buena hora los pajarracos del foro. No fumo de ese estanquillo ni lo apetezco.
— ¡Cómo pueden ser así! -decía-. ¡Morir para que esos feos pajarracos apaguen la sed! ¡Qué necias son! Y para huir de las sedientas, estrechó sus moléculas y se fue a fondo.
que es luminar eterno de toda verdad y sabiduría, como la luz del sol lastima á las aves nocturnas, asi hieren la vista á ciertos pajarracos que viven entre engañosas sombras, descubriéndoles el nido y la pitanza.
En efecto, a poca altura pasaban graznando cientos de negros pajarracos, muy alegres y provocativos, porque veían el trigo esparcido en los surcos y sabían que para ellos iba a ser más de la mitad.
Por aquella playa de dorada arena subimos a la par, la Niña Chole entre un cortejo de criados indios, yo precedido de mi esclavo negro. Casi rozando nuestras cabezas volaban torpes bandadas de feos y negros pajarracos.
El lunes de Carnaval era la gran ocasión de alquilar los mantones que se ostentaban en el escaparate, y hasta las once y las doce estaban viniendo chulillas del barrio, modistas y ribeteadoras, a llevarse aquellos trapos castizos, donde pajarracos y floripondios desplegaban sus formas, sus asiáticos colorines.
-Es que esta mañana hemos dambos madrugao más que madrugan los tordos y los zorzales. -Es que nos conviee bajar a la hora en que llegan las águilas, que son pajarracos mu duritos de roer cuando defienden su nío.
Era notorio que a nuestro agustiniano le enviaban anualmente de regalo sus deudos de Ica y de Chincha colmadas botijuelas de aguardientes de chirimoya, naranja, durazno y otras frutas; y con toda llaneza traansponían los umbrales de la celda magistrados, ediles, congresales, oficinistas, caballeros de rancio y noble abolengo, y hasta tres o cuatro pajarracos de pluma, muchachos de la bohemia de esa época, entre los que se contaba el hoy anciano que este artículo confecciona.
Tal vez sería transformada en uno de aquellos negros pajarracos y condenada a gritar incesantemente lo que ellos gritaban si no conseguía cavar la tumba.
La venta no es de los lugares más seguros que digamos; las crónicas del país refieren mil y mil historietas de asaltos nocturnos, robos y muertes acontecidos en sus alrededores y sin duda alguna fraguados por los pajarracos de cuenta que aquí concurrían, y encubiertos por el antiguo ventero, hombre de tan mala vida como mal fin dicen que tuvo.
Y sin esperar contestación, llamó a Ignacio, que apareció llevando una bandeja de madera negra con unos pajarracos chinos dorados a fuego y en ella una cafetera y dos tazas de loza dibujadas con colores chillones.
Pero he aquí que de pronto vio a un veloz correcaminos; esos pajarracos burlones, pero muy apetitosos para los zorros, que se atravesaba cual sin preocupaciones por aquel sendero.