pajarillo

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Traducciones

pajarillo

птенец
Ejemplos ?
¡Triste vuelo que sólo llegaba hasta la techumbre de mimbre, desde la cual se dejaban caer los pajarillos, estirando el cuello hacia los azules del espacio, donde cabeceaba el sol!
Corría un vientecillo fresco; los pajarillos cantaban; el rocío daba lustre y esmalte a la yerba nueva, blanqueaban los almendros en flor, y las nacientes hojas de los árboles deleitaban la vista con su tierna verdura.
Bestezuelas con alas, niños buenos, hadas, mariposas, pajarillos ligeros, tortugas ocupadas, juguetes de colores, señoras con sus cascos y sus espadas, polichinelas, gansos que dicen cosas bellas, mirlos que cantan...” Así, podemos encontrar en sus obras para niños, los reflejos de aquella infancia, sencilla, candorosa.
El dragón devoró a los pajarillos, que piaban lastimeramente; la madre revoloteaba quejándose, y aquel volvióse y la cogió por el ala, mientras ella chillaba.
Se deleitaban con el canto y la melodía de los pajarillos de cabezas coloradas y amarillas; disfrutaban también de muchas diferentes especies de hermosos y grandes pescados; se regocijaban con la inmensa frescura de arboledas que había por aquellas riberas y de manantiales cercados de sauces, de sabinos y de alisos grandes y preciosos.
En el umbral de la puerta acababan de apoyarse, breves y ligeros como dos pajarillos, los lindos pies de una mujer rubia y rosada, bajita y airosa, llenita de carnes, con grave expresión de melancólica indiferencia en los fríos ojos azules, con dulzura de risas y llamaradas de rubor en el rostro, con enérgico ceño.
En el follaje, por lo mismo que había poquísima arboleda por aquellos contornos, venía a guarecerse innumerable multitud de pajarillos de varias castas y linajes que animaban la esquiva soledad con sus trinos y gorjeos.
Los pajarillos tiemblan y se esconden Al acercarse el huracán bramando, Y en los lejanos montes retumbando Le oyen los bosques, y a su voz responden.
Por fin uno de ellos echó a volar, volvió a poco rato con un grano de trigo en el pico, entró en la jaula, dió de comer a una de las crías, y mientras él practicaba la operación, se fué el otro gorrión y volvió también cargado de trigo...; en fin, que los dos padres mantuvieron a los pajarillos, ni más ni menos que cuando estaban en el alero del tejado.
CAPÍTULO VI Cuando todo había vuelto a quedar en silencio, al terminar la melodiosa cancioncilla, los pajarillos cantores se dirigieron hasta el resplandeciente carruaje y con sus picos colocaron una alfombra para que una bellísima mujer de cabellera negrísima tocase piso.
Tu pretensión es vana. ¡Sólo los pajarillos tocarán nuestros velos!” Y el barrilete iba bajando y a1ejándose... ¿Dónde a ocultar iría su vergüenza y despecho?
Los bosques se enrarecían también al menor contacto del furibundo viento Sur que ya estaba en plena campaña para secar las panojas y madurar las castañas; los pajarillos enmudecían poco a poco y volaban errantes e indecisos; las noches crecían y los días acortaban; la naturaleza toda anunciaba su letargo del invierno, y no se escuchaba otro sonido de su elocuente lenguaje que el de los secos despojos de su primavera, rodando en confuso torbellino a merced del viento que cada día soplaba más recio.