pálido

(redireccionado de pálidos)
También se encuentra en: Sinónimos.

pálido, a

(Del lat. pallidus .)
1. adj. Se aplica al rostro que no tiene color está pálido y decaído; se puso muy pálido al verme. demacrado
2. Que es pobre, poco expresivo o poco brillante su narración es un pálido reflejo de la realidad. vivo
3. Se refiere al color que tiene gran proporción de blanco o, en comparación con otros, es menos vivo no me gusta el fucsia, prefiero el rosa pálido. oscuro

pálido, -da

 
adj. Que presenta o manifiesta palidez.
fig.Desanimado, falto de expresión.

pálido, -da

('paliðo, -ða)
abreviación
1. sonrosado que ha perdido el color natural de su piel, hacia tonos más claros rostro pálido
2. color que es poco intenso amarillo pálido
3. que tienen poco brillo luz pálida
4. que no tiene fuerza ni intensidad Dio una pálida descripción de lo sucedido.
Sinónimos

pálido

, pálida
adjetivo
1 amarillo, macilento, cadavérico, descolorido*, lívido.
Tratándose de personas.
2 desvaído, rebajado.
Hablando de colores.
Traducciones

pálido

безжизнен, блед, пребледнял

pálido

pàlid

pálido

blass, hell

pálido

pâle

pálido

pálido

pálido

blek

pálido

bledý

pálido

bleg

pálido

kalpea

pálido

blijed

pálido

薄い

pálido

연한

pálido

bleek

pálido

blek

pálido

blady

pálido

ซีดเผือด

pálido

soluk

pálido

tái nhợt

pálido

蒼白

pálido

חיוור

pálido

ADJ (gen) → pale, pallid; (= enfermizo) → sickly

pálido -da

adj pale
Ejemplos ?
Entonces el medio sol se convirtió en un sol entero, donde TEZCATLIPOCA dominaba con sus pálidos espejos, pero este sol entero no brillaba tanto como presumía.
Caminó libremente en medio de ellos, mirándolos de cerca con infantil curiosidad. Los rostros de todos eran singularmente pálidos; muchos estaban cubiertos de rastros y gotas rojas.
Vehementes sospechas tuvo de entrambos: mostrolo con recato discreto cuando, diciéndole que contra su persona maquinaban Dolabela y Marco Antonio, dijo: "No hago caso de hombres gruesos, colorados y guedejudos; estos pálidos y flacos me dan cuidado", señalando a Bruto y Casio.
De estos hombres, algunos lloraban sentados; otros permanecían de pie, pálidos, inmóviles, con el sello terrible que deja un dolor profundo sobre un organismo fuerte y varonil; otros, fingiendo tranquilidad, trataban de ocultar con una sonrisa violenta el llanto que asomaba a sus ojos.
El cuadro de Sèvres no la satisface; hay que pintar otro en pleno aire como los de Bastien y encerrar en él un paisaje de primavera, donde por sobre una orgía de tonos luminosos, de pálidos rosados...
Miraba Severo a la gitanilla, y le cosquilleaban en el corazón los ojos negrísimos, los labios pálidos con el húmedo nácar de los dientes, la tez de raso obscuro y la sandunga zalamera del hablar de aquella ninfa.
Huyóse al fin la gata, y, con el miedo, tocó las tejas con el pie tan quedo, que la amazona bella parecía que por los trigos pálidos corría sin doblar las espigas de las cañas: que de tierras extrañas tales gazapas las historias cuentan.
Pero si Dios, en sus inescrutables designios, tuviese decidido lo contrario; si mis ojos no han de ver más ese cielo que me hace encontrar pálidos todos los otros; si he de morir lejos de esta tierra bendita, cuya nostalgia me acompaña por todas partes, aún así no sería una palabra vana aquel grito de mi corazón.
Y su barba mal peinada, (14) Sus cejas negras, cerdosas, Sus lábios trémulos, pálidos, Y la aspiracion que sorda Del aire que le circunda Tan dificilmente toma, Le semejan á una fiera Cuanto enjaulada rabiosa.
Estaban los Reyes fastuosa y orientalmente vestidos, de brocados de oro y plata, bordados de imitación de perlas y piedras preciosas, y detrás de los tres figurones, tres dromedarios erguían sus jorobas, sostén de una canasta llena de juguetes llamativos: arlequines, mamarrachillos guiñolescos, pierrots pálidos, muñecas pelirrubias, bebés llorantes y con su biberón al lado, perrillos, cuyas lanas eran auténticas, y enfermeritas con sus tocas, donde sangraba la roja cruz.
Las velas de los candelabros elevaban sus llamas sobre las tapas de las fuentes de plata; los cristales tallados, cubiertos de un vaho mate, reflejaban unos rayos pálidos; a lo largo de la mesa se alineaban ramos de flores, y, en los platos de anchos bordes las servilletas, dispuestas en forma de mitra, sostenían en el hueco de sus dos pliegues cada una un panecillo ovalado.
Finalmente, el sabio sufre todas las cosas, al modo que pasa el invierno, el rigor y la destemplanza del cielo, y como los calores y enfermedades y las demás cosas que penden de la suerte; y no juzga de cualquiera que lo que hace lo guía por consejo, que éste sólo se halla en el sabio, que en los demás no hay consejos, sino engaños, asechanzas y movimientos pálidos del ánimo, atribuyéndolo todo a los casos.