otero


También se encuentra en: Sinónimos.

otero

(Del ant. oto, alto.)
s. m. GEOGRAFÍA Cerro aislado que domina un llano.
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

otero

 
m. Cerro aislado que domina un llano.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Sinónimos

otero

sustantivo masculino
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

otero

hill, knoll

otero

Отеро

otero

أوتيرو

otero

奧特羅

otero

Otero

otero

Otero

otero

オテロ

otero

Otero

otero

SMlow hill, hillock, knoll
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Versión descifrada por Roberto Rojas Gómez / Adjunto un apéndice sobre Historia Primitiva de la Provincia trabajado por el Académico Luis Eduardo Paez Courvel/ Dirección, Prologo, Notas e Indice razonado por Enrique Otero D'Costa.
—Mon térrico. —San Lorenzo de Valleumbroso, — Zelada de la Fuente. — Casafuerte. —Otero. — Villablanca. — -Villahermosa de San José.
Estará perdido, desaparecerá para siempre, y ningún resto suyo será encontrado si la providencia no le da tiempo para dedicar una oración al gran santo Hubert, si no encomienda su alma a nuestra buena señora, la Virgen bienhechora del Rocher de San Martín, y si refugiado detrás de alguna pared u otero, no se santigua devotamente ante la proximidad de la caza diabólica.
En 1701, fué cuando, por primera vez, se imprimieron cuar- tillas de papel con los nombres de los toros y de las ganade- rías 6 haciendas. En esta época, las corridas que no entraban en la categoría de fiestas reales, se efectuaban eíi la plaza de Otero.
(2) Los dieciocho motinistas ó amolinadores fueron los brípadieres Can»«»n»c y Val é», lo» •ornneles Bavona, Toro, marqués de Va i lo- umbroso, I and inri. Bodil. Otero, T»Tr«r, beoana.
Pastores, los que fuerdes allá por las majadas al otero: si por ventura vierdes aquel que yo más quiero, decidle que adolezco, peno y muero.
Éstos, para ponerse a, cubierto de la caballería española, acamparon a la falda del cerro, delante del cual pasaba un brazo del Rimac, cuyo curso continuaba por los sitios llamados hoy de Otero, y el Pedregal.
¡Apártalos, Amado, que voy de vuelo! El Esposo Vuélvete, paloma, que el ciervo vulnerado por el otero asoma al aire de tu vuelo, y fresco toma.
La musa de Góngora y el ángel de Garcilaso han de soltar la guirnalda de laurel cuando pasa el duende de San Juan de la Cruz, cuando El ciervo vulnerado por el otero asoma.
De esta clase fueron los marquesados de Villarrubia de Langre, de Valle-umbroso, de Montemira, de Lara, de Castellón, de Corpa, de Feria, de Otero, de Casa Boza, de Fuente Hermosa, de Tabalosos, etc., y los condados de Montemar, del Puerto, de Castell Blanco, de las Lagunas y otros.
De esa forma nace, como afirmaba mi amigo Ricaurte Soler, “una historiografía de intención sociológica –José María Luis Mora, José Antonio Saco, Lastarría- o una sociología de hondo contenido histórico –Otero, Echeverría, Alberdi-”.
Tanto Mora, como su compatriota Mariano Otero, dan un paso más en esta dirección; se refieren a las contradicciones sociales como un producto del desigual reparto de la propiedad.