Ejemplos ?
rimera Capitulación del Presidente de la Real Audiencia de Quito Antonio de Morga en las cuales se disponen las clausulas de creación de la Alcaldía Mayor de las Reales Bodegas de Caráquez, se dispone la fundación de una ciudad portuaria a orillas del mar y construcción del camino desde San Francisco de Quito hasta la Bahía de Caráquez.
Ya no es el Mexican Keep Away -los mexicanos deben alejarse-, que ha tenido a nuestros nacionales estupefactos en las orillas de ciertos pueblos de la frontera norteamericana.
Caí de nuevo en la arena y haciendo un tremendo esfuerzo, principié a arrastrarme desesperado, aunque sin desplazarme, como en una pasarela eléctrica que circulara al revés; por más que me deslizaba, nada recorría. Fulminado de cansancio me sentí llegar medio raspado por las pedrezuelas del camino a una de las orillas del laguito.
«¡Morir!», repetía el lamento musical abajo, en las orillas del río, y yo me enternecía sin saber por qué, hasta que mi razón se sacudió este encanto con repentina protesta.
Aquel también subvertido monte fue, sobre el que, máximo, en las orillas, la progenie clara de Tía viaja, cuando los medos parieron un nuevo mar, y cuando la juventud 45 bárbara por mitad del Atos navegó.
Resuelto había el problema y abierto la epopeya: el mar tenía orillas, y tras el mar también estaba aquella tierra que su geografía situaba allí extraviada la errónea incompletez.
y cayeron en el río... ¡Miradlas! Van buscando otras orillas... Esas hojas oscuras son barquillas cargadas de rocío. Los pétalos nivosos de las rosas fueron alas de ellas mariposas; y en las noches de luna, todavía por el espacio sienten nostalgía, y se esparcen, volando misteriosas...
Tú mismo te empinaste hacia abajo, esotérico, con un hondo respeto de la tierra y diste a tus mil brazos aptitud atlética para recibir la crianza del trasatlántico, para prenderte a las orillas grandes ciudades que te caen como tributarios de vida, para ser el zaguán del mar, traficado por los gritos de la tierra que se echa a las calles del mundo.
Y fue así como uno de los más sabios de aquel pueblo, caminando al atardecer por las orillas del transparente lago en pos de su hora de meditación, descubrió a un colibrí que gracioso y vertiginosamente revoloteaba ante él.
Los extra abiertos ojos del coronel Alfaro no acertaban a dar por hecho cómo el Tiranosaurio Rex lo degollaba de un mordisco y lo engullía. El hombre apareció tirado de pronto en el desierto a orillas de este camino terroso.
(Se apoderan de los prisioneros y los conducen fuera del calabozo atados codo con codo.) (Salen todos.) TELÓN ACTO CUARTO La decoración representa un campo a orillas de un caserío compuesto de jacales.
Una mañana, como de costumbre, mi criado Alí me despertó con sus palabras rituales: "-Que tu día sea bendecido... "Alí era un chiquillo de quince años, que yo encontré vagabundeando, muerto de hambre en las orillas del Río de Oro.