oribe


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oribe

s. m. y f. Persona que trabaja en oro el oribe está labrando la medalla.
NOTA: También se escribe: orive

oribe

 
m. Orífice, orfebre.
Sinónimos

oribe

sustantivo masculino
Ejemplos ?
El general Manuel Oribe expresó en varias oportunidades el concepto fraternalista a que estamos refiriendo, y en 1846 se le presentó la superior oportunidad – que ya he mencionado alguna vez en este Senado de darle contenido a ese pensamiento y poner de relieve, por otra parte, su fidelidad a la tradición.
II Señores delegados: Si es verdad que cumplisteis un acto de significativo justicia y claro sentido americanista al allegaros hasta el pie de la estatua de Artigas, no es menos cierto que lo realizasteis igualmente junto con nosotros, al rodear poco después la tumba de Manuel Oribe.
Y bien, en representación de la nuestra respondió en dicha emergencia la Cancillería de Oribe, entonces a cargo del doctor Villademoros, y sus palabras fueron éstas: “Por su parte el Gobierno de S.E.
Y bien; a tal consulta respondió el General Oribe en nota de febrero 5 de 1847, librada por intermedio de su Ministro de Relaciones Exteriores, de la que leo textualmente: “Por su parte el Gobierno de S.E.
Nosotros recordamos con muy viva satisfacción que fue en Montevideo en donde el Almirante de Chile, Manuel Blanco Escalada, abandonó la causa de Fernando VII para darse por entero a la Patria Americana naciente y que en esa jornada inicial lo acompañó el entonces joven Manuel Oribe.
El general Manuel Oribe en julio 4 de 1835 al agradecer y acusar recibo de una cariñosa felicitación que le enviara el coronel argentino pero nativo de Montevideo, José María Echeandía por su ascensión al solio presidencial, escribió esto: “ Antiguo y apreciado compañero ” (aclaremos que Oribe y Echeandía pertenecían a la misma promoción académica).
Pues bien; en esos momentos cuando – ya se ha dicho – Lavalleja aún estaba fuerte y todavía no era posible prever el sesgo de los sucesos que terminarían con su fracaso, Ignacio Oribe, por comisión de Rivera, se acercó a su campo de “Antonio Herrera” a pedirle bases para una negociación de paz y he aquí las que entonces le entregó: “Artículo 1º El Señor General don Fructuoso Rivera ocupará la silla del Gobierno regresando a la Capital.
6º La seguridad individual del señor Presidente de la República queda garantida en la palabra de honor de los señores general Don Juan Antonio Lavalleja y coronel Ignacio Oribe.
Contestando una consulta del Gobierno del Perú sobre las posibilidades de apoyarlo en la eventualidad de tener que repeler una invasión protegida por el Gobierno español, expresó el general Oribe por intermedio de su Ministro Villademoros: “Por su parte el Gobierno de S.E.
Pero el antecedente que acabo de señalar debe ser completado con la lectura de otro que en esta sala y en el presente momento, se reviste de interés especial. Me refiero al comentario que la actitud de Oribe arrancó a la Cancillería de Chile, a cargo entonces del ilustre Camilo Vial.
Colaboradores principales de Lavalleja en esa obra previa de cimentación, habían sido Oribe, Zufriategui, Planes, Duarte, Moreno, José Raña, Joaquín Álvarez, Monjaime entre los criollos y entre los extraños, el coronel Heines (el “austriacano” de la correspondencia de Trápani), Vicente Virginio, carbonario italiano que había servido a Riego de ayudante, el Vizconde de Zambeccari, bolognés amigo de los pueblos libres, y fray Luis Beltrán, el glorioso colaborador de San Martín y de Bolívar que, como voluntario, vino a servir en 1825 en nuestras filas.
El mismo Oribe a principios de Marzo había librado a todos los pueblos del Continente, por conducto de su Cancillería, una nota circular destinada a hacerles conocer su elección, en la que se emplearon estos términos que armonizan en suprema concordancia con las expresiones de su carta privada a Echeandía: “ Al instalarse en tan delicada misión, contempla que el primer paso que ella le aconseja como Jefe de uno de los pueblos que integran (nótese) la gran familia americana es manifestar a los Gobiernos que presiden los demás Estados de la Confederación, los sentimientos que le animan para la prosperidad de las Repúblicas hermanas ”, etc.