oráculo


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oráculo

(Del lat. oraculum, santuario.)
1. s. m. MITOLOGÍA Respuesta de los dioses, en especial los griegos y romanos, a través de las pitonisas y sacerdotes Ulises consultó el oráculo antes de partir de viaje.
2. MITOLOGÍA Lugar donde se acudía para formular consultas a los dioses. santuario
3. MITOLOGÍA Estatua que representaba a la deidad a la que se consultaba.
4. RELIGIÓN Respuesta que da el ser supremo de forma directa o a través de los sacerdotes.
5. Persona a la que se respeta y se consulta por su sabiduría el erudito siempre fue considerado un oráculo.

oráculo

 
m. Entre los gentiles, contestación dada por las pitonisas y sacerdotes en nombre de los dioses a las consultas que se hacían ante sus ídolos.
Lugar, estatua o simulacro que representaba la deidad cuyas respuestas se pedían.
La misma deidad.
Respuesta que da Dios o por sí o por sus ministros.
fig.Persona sabia y autorizada cuyo dictamen se considera como indiscutible.

oráculo

(o'ɾakulo)
sustantivo masculino
1. mensaje que las pitonisas y sacerdotes daban en nombre de los dioses Los oráculos no son muy precisos.
2. lugar sagrado al que se acudía para consultar a los dioses oráculo de Dódona
3. intermediario entre los dioses y la persona que realiza la consulta consultar con el oráculo
4. persona sabia cuya opinión se considera indiscutible Borges fue el oráculo de muchos jóvenes escritores argentinos.
Sinónimos

oráculo


oráculo del campo sustantivo femenino manzanilla (planta).
Traducciones

oráculo

oracle

oráculo

oracolo, responso

oráculo

oracle

oráculo

Oracle

oráculo

أوراكل

oráculo

Oracle

oráculo

Oracle

oráculo

오라클

oráculo

SMoracle
Ejemplos ?
No hay para mí ni oráculo ni maga que a rumbo fijo mi existencia fuerce; mi voluntad el vaticinio tuerce y cualquier predicción me hace reír.
-Solo de espadas: esplendente, imperdible. -Un momento -dijo de pronto el cesante asentando la baceta- que esta mano sea un oráculo.
Y puesto que vos deseáis una explicación de este oráculo sibilino os diré que para nosotros llegar alto se dice de quienes son enviados a guardar ovejas a la luna, del mismo modo que decimos llegar lejos de aquellos que son enviados a escribir su historia en el océano con plumas de quince pies...
¡El poema está en la naturaleza, madre de senos próvidos, esposa que jamás desama, oráculo que siempre responde, poeta de mil lenguas, maga que hace entender lo que no dice, consoladora que fortifica y embalsama!
Antonino tenía gran influencia sobre la familia, que nada hacía sin consultarle y al que miraba como a un oráculo; a él estaba encomendada la educación de los niños, él debía decidir la carrera que habían de seguir, tuviesen vocación o no, y en cambio de esta obediencia pasiva, D.
iempre que ocurría algo superior a la comprensión de los vecinos de Paramelle, preguntaban, como a un oráculo, al tío Manuel el Viajante, hoy traficante en ganado vacuno.
“Oh gloria eximia, que por tus grandes virtudes te acreces, de Ematia protección, de Ops para el nacido queridísimo, escucha el que en esta alegre luz a ti te revelan las hermanas, 325 el verídico oráculo: pero vosotros, a quienes los hados siguen, corred guiando las hebras, corred, husos.
De suerte que toda esta superioridad de sabiduría que me ha sido acordada por el oráculo, se reduce solamente a que estoy bien convencido de que ignoro lo que no sé." ¡He allí, pues, el más sabio de los hombres a juicio de los dioses y el más erudito de los atenienses en el sentir de la Grecia entera, Sócrates, haciendo el elogio de la ignorancia!
Allí, la sacerdotisa Bacbuc les enseña la fuente maravillosa y después presenta a Panurgo a la Diva Bouteille que, finalmente, da su ansiado oráculo: Trinch: (¡Bebed!), consejo que puede entenderse tanto literal como connotativamente, con referencia al saber, el más grande y profundo anhelo del hombre para hacerlo grandioso.
Al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; él expulsó a los espíritus con una palabra, y curó a todos los enfermos, 8.17. para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: El tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades.
Salió un cántico de alabanza y de gracias. Preguntó luego al oráculo por el destino de Emilita. Procedió con extremo cuidado, para no dar con un himno mortuorio, y, a pesar de todo, el libro se abrió en una página que hablaba de la muerte y de la sepultura; pero, ¡quién cree en esas tonterías!
Cuan grande el número de las libisas arenas en la laserpiciosa Cirene yace, entre el oráculo de Júpiter flagrante y el sagrado sepulcro de Bato el antiguo, o cuantas estrellas muchas, cuando calla la noche, los furtivos amores de los hombres ven: tantos besos muchos, que tú beses, para el vesano Catulo bastante y de sobra es, los que ni percontar los curiosos puedan, ni fascinarlos con malvada lengua.