oloroso


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oloroso, a

1. adj. Que despide buen olor le pedí al jardinero que plantara flores olorosas. aromático, fragante
2. s. m. ENOLOGÍA Variedad muy aromática del vino de jerez de color dorado oscuro.

oloroso, -sa

 
adj. Que exhala de sí fragancia.
m. Variedad muy aromática del vino de Jerez.

oloroso, -sa

(olo'ɾoso, -sa)
abreviación
que emana o despide olor El sándalo produce una madera olorosa.
Sinónimos
Traducciones

oloroso

B. SM (= jerez) → oloroso, oloroso sherry

oloroso-a

a. odorous.
Ejemplos ?
Pero la noche anterior, la primera que siguió al fallecimiento de la hermana, al quedarse dormido el malvado en su cama junto al oloroso jazmín, se abrieron todos los cálices; invisibles, pero armadas de ponzoñosos dardos, salieron todas las almas de las flores y, penetrando primero en sus oídos, le contaron sueños de pesadilla; luego, volando a sus labios, le hirieron en la lengua con sus venenosas flechas.
El fino pelaje que lo cubría era de esa tersura indefinible de la seda. Y para acrecentar su apariencia delicada, su ama diariamente lo bañaba con oloroso jabón de rosas.
Junto a la troje la esperanza ruega; en el amor abrevan las fatigas, y del seno oloroso de la vega sube el himno triunfal de las espigas.
Con suave canto arrulláronle de su ablución el sosiego, y acompañáronle luego a un oloroso jardín; donde mostrando su huésped cuánto agradarle desea, previno, a usanza europea, un opíparo festín.
Hubo una vez en la antigua y legendaria ciudad de TENOCHTITLAN unas hermosas casas de grandes patios adornados con flores. Se llamaban CUICACALLI y eran como bellos y amplios palacios de pulidas canteras y techos de oloroso cedro.
Mi voz fuera mas dulce que el ruido de las hojas Mecidas por las auras del oloroso abril, Mas grata que del Fénix las últimas congojas, Y mas que los gorgeos del ruiseñor gentil.
Os espera el reino oloroso al trébol que pisa el ganado, océano de tierra sagrado al agricultor laborioso que rige el timón del arado.
Mi voz fuera más dulce que el ruido de las hojas mecidas por las auras del oloroso abril, más grata que del Fénix las últimas congojas, y más que los gorjeos del ruiseñor gentil.
«Coged la rosa mientras dure el Mayo; Agotad el perfume de la vida Mientras hierve en el fondo de su copa La regia prez del oloroso vino; Recorred triunfadores el camino, Como en antiguas fiestas los mancebos, Corriendo en el estadio, se arrancaban Las sagradas antorchas de las manos.» Yo pienso, mi señora, Que el ave aquella, cuya estirpe ignoro, Alta filosofía Aprendió de otros pájaros doctores, Y aun de otras alimañas más obscuras, En Oriente y en Roma y en Atenas.
EN CAMINO Al fin te ve mi fortuna Ir, a mi abrigo amoroso, Al buen terruño oloroso En que se meció tu cuna Los fulgores de la luna, Desteñidos oropeles, Se cuajan en tus broqueles Y van por la senda larga, Orgullosos de su carga, Los incansables corceles.
Y enorgullecido por lo que acababa de decir, llenó hasta los bordes las copas, ofreció una de ellas a su amigo, llevó la otra con casi religiosa gravedad a la altura de los ojos, contempló con voluptuosa fijeza el licor que en ella brillaba y la acercó después a sus labios, bebiéndola sin desperdiciar ni una sola gota de su oloroso contenido.
Y tantas cosas hubo de decirle la razón y tan elocuente hubo de estar aquel día, que dos horas después celebraban las paces el señor Pedro y el señor Frasquito, en casa del primero mediante un abrazo de los de chipé y dos botellas del más oloroso néctar que ha salido de las vides montillanas.