Ejemplos ?
Atenta al menor ruido, al menor frote, como quien teme peligrar cercano, con el ojo avizor y siempre al trote, la tímida perdiz atisba el grano.
Pienso también comprar a estos señores algunas mercaderías que me ofrecen regaladas, pero aguardo mejoría para que su ojo avizor resuelva sobre estos asuntos.
Don Juan Manrique permaneció ojo avizor sobre las cuatro esquinas de la plaza, esperando que asomase algún malandrín infiel a quien acometer lanza en ristre.
Los pequeños, generalmente, fingían dormir, acurrucados en sus camitas; pero, en realidad, estaban ojo avizor y oído alerta, sofocando las ganas de reír y de cruzar comentarios y dichetes graciosos.