Ejemplos ?
El partido del orden le propuso el 6 de enero de 1849, por medio del diputado Rateau, no tocar las leyes orgánicas y acordar más bien su propia disolución .
Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, situado en la capital grancanaria, el carácter interactivo y didáctico de la mayoría de sus más de veinte espacios dedicados a reconstruir y reproducir los grandes avances científicos de la humanidad forman parte de este centro de divulgación científica interactivo, que tiene por lema “prohibido no tocar”.
Ellos, queriéndolo seguir, quedaron más hundidos en la arena hasta la cintura y no pudiendo moverse, dieron voces al HUEHUE que iba con tanta rapidez que parecía no tocar el suelo.
Delante de sus compañeras, más ágil, más linda, más juguetona y alegre que todas, saltando, corriendo, parándose y tornando a correr, de modo que parecía no tocar el suelo con los pies, iba la corza blanca, cuyo extraño color destacaba como una fantástica luz sobre el oscuro fondo de los árboles.
A quien la castidad le resulte difícil se le debe desaconsejar: para que no se convierta ella en el camino hacia el infierno – es decir, hacia el fango y la fogosidad del alma Paráfrasis de 1 Corintios, 7, 1-2: «Bueno es al hombre no tocar mujer: mas, por evitar la fornicación, tenga cada uno su mujer y cada una tenga su marido.» .
20 Porque comprados sois por precio: glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintios 7 1 CUANTO á las cosas de que me escribisteis, bien es al hombre no tocar mujer.
Ordenó que fuesen reunidos todos los estandartes capturados. Dejando a dos legiones para guarnecer el campamento, dio órdenes estrictas de no tocar el botín hasta que regresase.
Una parte de la burguesía deseaba la segunda solución y no supo dar a sus representantes mejor consejo que callar, no tocar el punto candente.
Igualmente deben de ponerse en práctica, en aquellos destinos del Río Grande, todos los mismos medios indicados hasta aquí, que hayamos adoptado para la revolución de nuestro continente, observándolos en todas sus partes, que sean consiguientes: pero, con la circunstancia de no tocar todavía, hasta su debido tiempo, la libertad de los esclavos en aquellos destinos, sino disfrazadamente ir protegiendo a aquellos que sean de sujetos contrarios a aquella causa.
¿Acaso no fueron esclarecidos y famosos en Atenas, por una parte, los epicúreos, que afirmaban no tocar a los dioses las cosas humanas, y por otra los estoicos, que sentían lo contrario y defendían que las regían y tenían los dioses bajo sus auspicios y protecci6n?
¡Qué había hecho, ay mi madre! ¡Un hombre, y ella que estaba determinada a no tocar ni al pelo de la ropa a ninguno! ¡Ella, la escarmentada, el gato escaldado, la del aprendizaje cruel y definitivo!
Porque yo me pregunto y no ceso de preguntarme: ¿qué pasaría si esta crisis a nivel mundial hubiera encontrado a la Argentina en otra situación o, tal vez, con alguna dirigencia política que siempre concibe al ajuste y el no tocar los privilegios de los que más tienen para enfrentarla?