negrura


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negrura

s. f. Cualidad de negro la negrura del bosque nos dio miedo y retrocedimos. negror, negregura

negrura

 
f. Calidad de negro.

negrura

(ne'γɾuɾa)
sustantivo femenino
propiedad de lo que es negro o lo parece negrura de la noche
Sinónimos
Traducciones

negrura

Schwärze

negrura

黑暗

negrura

黑暗

negrura

mørke

negrura

SFblackness
Ejemplos ?
—Has osado entrar a este castillo que es en donde todas nosotras, la Asociación de Magas de la Negrura, más conocidas como brujas, vivimos.
Había tropezado muchas veces con troncos y pedruscos; me había enfangado aún más en lodazales que por la negrura de la noche no había percibido.
20 Este incendiar la oscuridad de las palabras con el recuerdo de la antorcha sofocada en la negrura de unos ojos yertos que decidieron ausentarse ciegos...
Y el abnegado líder bajó con las dificultades de su panza del estrado en el que había estado hablando entre las ovaciones de los trabajadores para dirigirse hasta un auto de larga negrura que lo aguardaba y que lo llevaría a las negociaciones.
Sólo sus sentidos los guían y no les permiten salir más allá de la bestialidad. Démosles la luz para que ya no vivan como animales perdidos en la negrura de la ignorancia.
Con el aumento de luz fue visible el grupo que guardaba silencio: el fino perfil árabe de José Fernández, realzado por la palidez mate de la tez y la negrura rizosa de los cabellos y de la barba; la contextura hercúlea y la fisonomía plácida de Juan Rovira, tan atrayente por el contraste que en ella forman los ojazos de expresión infantil y las canas del espeso bigote, sobre lo moreno del cutis atezado por el sol; la cara enjuta y grave de Oscar Sáenz, que con la cabeza hundida en los cojines del diván turco y el cuerpo tendido sobre él, se retorcía la puntiaguda barbilla rubia y parecía perdido en una meditación interminable.
Hemos dado algunos pasos, y hemos caído de rodillas en la ribera. Más allá, la negrura a donde no alcanzan los ojos ni los lamentos.
En el abandono de su letargo calenturiento reaparecía más claro el sello de la raza, lo oblicuo de los ojos, lo menudo, como rudimentario, de las facciones, la expresión mística, infantil, ingenua, de la faz, lo exiguo de la cabeza, la negrura lustrosa del lacio pelo.
Al primer fuego artificial siguieron otros muchos, estallantes y caprichosos, de chispa de oro y lágrimas de lumbre, de doble trazo de luz sobre la negrura del firmamento.
Ante sus ojos desfilaron imágenes caleidoscópicas y fantasmales que se diluían en el cuadro de un vasto abismo de insondable negrura, en donde giraban astros y mundos aún más tenebrosos.
–Pues sí, yo creí que sería todo lo contrario; que cuando uno se enamora de veras es que concentra su amor, antes desparramado entre todas, en una sola, y que todas las demás han de parecerle como si nada fuesen ni valiesen... Pero ¡mira!, ¡mira ese golpe de sol en la negrura de su pelo!
"Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal; ¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?" Dijo el cuervo: "Nunca más".