neblina


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neblina

1. s. f. METEOROLOGÍA Niebla poco espesa y baja la neblina dificulta la conducción al reducir la visibilidad. bruma
2. METEOROLOGÍA Enturbiamiento de la atmósfera provocado generalmente por la contaminación al llegar a la zona industrial, una neblina maloliente enrarecía el aire. smog
3. Cualquier cosa que impide o dificulta la visión o comprensión su explicación no me sirvió de nada sino que fue una neblina más.

neblina

 
f. meteor. Niebla espesa y baja.

neblina

(ne'βlina)
sustantivo femenino
1. niebla baja y un poco espesa El camino estaba lleno de neblina.
2. acumulación contaminante que oscurece la atmósfera México DF está permanentemente cubierto por una neblina gris.
Sinónimos

neblina

sustantivo femenino
Traducciones

neblina

mist

neblina

mlha

neblina

tåge

neblina

usva

neblina

brume

neblina

izmaglica

neblina

もや

neblina

안개

neblina

mist

neblina

tåke

neblina

mgiełka

neblina

névoa

neblina

dimma

neblina

หมอก

neblina

sis

neblina

sương mù

neblina

薄雾,

neblina

мъгла

neblina

neblina

SF
1. (Meteo) → mist, mistiness
2. (fig) → fog
Ejemplos ?
La mesa estaba rodeada por una multitud heterogénea que envenenaba el espacio con su hálito impuro, y el humo del tabaco envolvía como en una neblina los rostros de los jugadores; los que ganaban reían y chufleaban refrescando las resecas fauces con algún que otro cortado de aguardiente; los perdidosos, con las cejas fruncidas, ponían miradas siniestras y amenazadoras en las cartas que con atormentadora lentitud iba haciendo aparecer uno de los que tallaban; los más veteranos en aquellas clases de lides, sentados en torno de la mesa, apuntaban algunos las jugadas creyendo poder someter a sus cábalas la veleidosa fortuna.
Pareciera que la neblina bochornosa de esa mañana se esfumara en convulsiones tanáticas y dejara latente el pánico reprimido de las multitudes que caminan, como sin saber a dónde, llevando egoístas sus propios intereses endeudados y nada más, aislándose en su terror a perderse en la nada.
La mañana se abraza ardorosa con el sol opaco. La neblina parece haber huido ante tanto humo vehicular y fabril. Un inmenso automóvil aguarda en su brillante luto.
Pero el recién llegado no habló, ni oí ningún ruido durante los momentos que siguieron. Todo era una vaga pantomima como vista desde inmensa distancia a través de una neblina...
Fue en ese momento cuando una densa neblina comenzó a aparecer y con ella se formó algo aterrador: era un terrible efrit, genio colosal que parecía salido de Las Mil y una Noches.
De cuando en cuando paseaba sus prismáticos por aquel mundo espectral, inalcanzable tras la neblina vaporosa; a veces los detenía en un tejado, o en una chimenea, o en un campanario, y divagaba sobre los extraños misterios que podía albergar.
Eustaquio, cuando la neblina que cubría sus ojos se disipó, creyó ver en el suelo entre los pies separados de uno de los jugadores una gran mancha de sangre.
Después de recorrer un sinfín de calles y avenidas en la parte baja, y de plazas ruinosas y desiertas que bordeaban el pie del cerro, llegó finalmente a una calle en cuesta, flanqueada de gastadas escalinatas, de torcidos porches dóricos y cúpulas de cristales empañados. Aquella calle parecía conducir hasta un mundo inalcanzable más allá de la neblina.
Y vio torres y murallas en las tenebrosas regiones submarinas, y vórtices del espacio en donde flotaban jirones de bruma negra sobre un fondo de purpúrea y helada neblina.
Aquel corazón tan noble, Tan ardoroso y altivo Que hallaba el mundo pequeño A sus gigantes designios; Es hoy un hueco poblado De sombras que no hacen ruido Sombras de sueños dispersos, Como neblina de estío.
Entonces TLALOCTLI y sus TLALOQUES, el señor de la lluvia y sus gotas, se le aparecieron y lo llevaron a la cumbre de un monte donde las nubes y la neblina imperaban regocijadas.
Desde entonces, diariamente, a la hora en que el ensayo remata, y las luces del alumbrado no parpadean aún entre la arrecida neblina de las tardes del invierno, el comediante buscó a Lorenza en el jardincete.