naufragio

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naufragio

(Del lat. naufragium.)
1. s. m. NÁUTICA Hundimiento de una embarcación en el agua de forma accidental.
2. NÁUTICA Buque naufragado cuya situación ofrece peligro para los navegantes.
3. Desgracia, ruina o pérdida grande su aportación económica libró a la empresa del naufragio. desastre, fracaso

naufragio

 
m. Acción de naufragar.
fig.Ruina completa.
Buque naufragado.

naufragio

(naw'fɾaxjo)
sustantivo masculino
1. hundimiento de una nave en navegación el naufragio del Titanic
2. fracaso de una acción o emprendimiento el naufragio de una empresa
Sinónimos

naufragio

sustantivo masculino

naufragio:

revésdesmoronamiento, decadencia, fracaso, hundimiento,
Traducciones

naufragio

shipwreck, wreck, ruin

naufragio

Wrack, Schiffbruch

naufragio

naufrágio

naufragio

naufragio, disfare

naufragio

ztroskotání lodi

naufragio

skibsvrag

naufragio

haaksirikko

naufragio

naufrage

naufragio

brodolom

naufragio

難破

naufragio

난파

naufragio

schipbreuk

naufragio

skipsvrak

naufragio

wrak

naufragio

skeppsbrott

naufragio

เรือแตก

naufragio

deniz kazası

naufragio

vụ đắm tàu

naufragio

海难, 沉船

naufragio

корабокрушение

naufragio

沉船

naufragio

SM
1. (Náut) → shipwreck
2. (fig) → failure, ruin
Ejemplos ?
Havestadt, abandona Chile y luego de varias peripecias, incluso naufragios y pérdida de casi todas sus pertenencias y papeles, pasando por Perú y Colombia, llega a Génova en 1770 donde transita por varias ciudades y conventos, llegando a su monasterio de Westfalia recién en 1772.
Cíbeles, Baco y Apolo Pitio no trastornan la mente de sus sacerdotes en los santuarios de los templos, ni los Coribantes entrechocan sus escudos de bronce con más furia que las iras desatentadas desafían el acero de los bárbaros, el fuego devorador, el mar y sus naufragios y el poder del mismo Jove con sus rayos y truenos espantosos.
Flota el desprecio; nada el rechazo y desespera hasta el bucear del tacto que no se salva de los naufragios… Y en un océano se pide islas para quitarse de manos peregrinas y más no amar la boca hartada ni más sentir la sed fingida que duele descubrir entre la almohada...
Loco amor que erupcionaste de tanto sostener volcanes en lavas que me igualaron la superficie del llanto al profundo oleaje... Loco amor que me converge cada aislada idolatría en un todo luminario salvador de los naufragios que devastan a la vida...
Y mis pasos… secos mis pasos sin caminos, deshojados en su oleaje, disueltos en los campos de la espera, heridos en tristezas que no sangran, estrujando mis naufragios consumidos en los mares de sorpresas inclementes, desprovistos de alegrías, cansados sus andares en la arena por asombros no previstos en los sueños de mis días reinician por narcóticos proscritos su vaganza apaciguada y me desancla de faros despidiendo la parábola final de una metáfora imposible.
El amor tan encerrado en cuerpos unitarios, tan clausurado, enclaustrado en su vigor de mil piruetas, nos despoja de alas y nos llena de naufragios.
cada hora, cada día, cada año, como si con tanto llanto se propusieran las lágrimas perpetuarnos los océanos y al anegar las palabras convertirlas en naufragios de gritos que callaron por no despertar silencios a los cielos...
Añade los incendios, las ruinas, los naufragios, las laceraciones de los médicos que buscan los huesos bajo las carnes palpitantes, meten las manos en nuestras vísceras y aumentan el dolor para curarnos enfermedades vergonzosas.
Ellos, tahúres, ladrones, bandidos, despojos del hampa cosmopolita y de los naufragios sociales, representan la moral en su sentido más hondo, porque enfrente del eterno enigma se conducen como hombres y no como espectros.
Tantos luego astronómicos presagios frustrados, tanta náutica doctrina, debajo de la zona más vecina 455 al Sol, calmas vencidas y naufragios, los reinos de la Aurora al fin besaste, cuyos purpúreos senos perlas netas, cuyas minas secretas hoy te guardan su más precioso engaste.
En estos días ya no trataba de Poesía, sino de materias de diferente punto, segun la madureza de su edad: en cuya lozanía escribió cosas dignas de perpetua recordacion, como se puede ver en esto poco suyo, que de los naufragios del tiempo nos ha quedado, que es un verdadero dechado de la Poesía Lírica Española.
Y tú, mi dulce amiga, cuyo hermoso corazón es el ara del amor conyugal y la ternura, que por seguir y consolar tu esposo, en tabla mal segura osaste hollar con varonil denuedo mares por sus naufragios tan famosas, y cortes más que mares procelosas; tú, que aun en medio del dolor serena, viste abrirse a tus pies la tumba oscura, ni asomada a su abismo te espantaste, y ansiedad, y amargura, en los pesares sólo, mal merecidos, de Risel mostraste, o cuando el tierno pecho te asaltaba dulce memoria de tu patria ausente; ¡oh!, entonces no sabías que al volver a tu patria y tus amigos en premio el cielo a tu virtud guardaba lo que negó a diez años de deseos, y que madre a tu madre abrazarías.